
Los peneuvistas ya habían advertido al PSE de que una oposición excesiva a la polémica iniciativa impulsada por la vicelehendakari, Idoia Zenarruzabeitia, podía tener consecuencias negativas para los socialistas en Madrid. «Si ellos enredan, nosotros podemos enredar también», apuntaban fuentes jeltzales, conscientes de que sus votos en las Cortes «valen su peso en oro» por la minoría en la que se encuentra el Gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero, del que se han distanciado algunos de sus principales aliados -sobre todo, CiU, ERC e Izquierda Unida- ante la proximidad de las elecciones.
Orden de prioridades
El PNV puso encima de la mesa la alta cotización de sus siete escaños el pasado martes, mientras el PSOE intentaba a la desesperada recolectar apoyos para impedir que el Congreso pidiese -ya lo hizo el Parlamento catalán- la fulminante destitución de la ministra de Fomento planteada por IU-ICV y respaldada por la gran mayoría de la oposición.
Fuentes conocedoras del proceso explicaron ayer a este periódico que el amago de los diputados nacionalistas de decir 'sí' a la reprobación hicieron mella en la dirección socialista, que no dudó en establecer el orden de prioridades: el Instituto Vasco de Finanzas no es lo suficientemente trascendente como para poner en peligro el futuro político de Magdalena Álvarez y la robustez del Gobierno cuando apenas faltan tres meses y medio para los comicios, por lo que el PSE debería darle vía libre a cambio de 'salvar' a la ministra. El Ejecutivo evitó el revés parlamentario gracias a los peneuvistas: la propuesta de cese fue rechazada por 170 votos a favor y 173 en contra; entre estos últimos, los del Bloque Nacionalista Galego (BNG) y dos diputados tránsfugas: Joaquín Calomarde, elegido en las listas del PP, y Román Rodríguez, ex de Coalición Canaria.
El BNG reconoció ayer que su apoyo a la titular de Fomento también tuvo precio: el compromiso de desbloquear el proceso de transferencias a Galicia, así como una entrevista del vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, con Zapatero antes del 15 de diciembre.
La firma, hoy
El acuerdo entre el PNV y el PSE sobre los Presupuestos vascos se firmará hoy mismo. Según fuentes del Departamento de Hacienda consultadas por EL CORREO, las concesiones arrancadas por los socialistas se cuantifican en 67 millones de euros, de los cuales 40 figuran en créditos que se gastarán en 2008 y los 27 restantes en compromisos para los tres años siguientes.
En relación al nacimiento del Instituto Vasco de Finanzas, el Ejecutivo no moverá ni una sola coma del texto que coló de rondón en el proyecto. A pesar de que incluso el secretario del PSE, Patxi López, manifestó públicamente su oposición a que esta iniciativa se tramitase de forma conjunta con las cuentas de Euskadi y exigió la remisión al Parlamento vasco de un texto específico, el respaldo será completo.
La vicelehendakari corresponderá al «buen entendimiento» con los socialistas -apuntaron fuentes del PSE- ampliando en la Cámara la información sobre el Instituto e incluso adelantando el reglamento que aprobará en el futuro. «Eso permitirá -indicaron los mismos medios- acotar con claridad las competencias y funciones que tendrá esta institución».






