CONSECUENCIAS
Tras iniciar el mes en niveles sin precedentes, en noviembre el diésel ha subido hasta siete céntimos en Euskadi. La evolución de las gasolinas, en cambio, ha sido más moderada y la de 95 octanos cuesta 'sólo' tres céntimos más que hace cuatro semanas. En cualquier caso, dos récords. Y todo apunta a que las diferencias entre ambos carburantes, que todavía existen ya que, en general, la gasolina es más cara que el gasoil, tenderán a reducirse aún más, en cuanto llegue el invierno.
Por otro lado, el inminente puente festivo de la Constitución y la cercanía de las fiestas navideñas supondrán, con toda probabilidad, otro susto para los consumidores ya que estas fechas suelen ser aprovechadas por las petroleras para elevar sus tarifas.
Varios factores
La subida de los combustibles es consecuencia directa del alza del petróleo, desde hace semanas en máximos nunca vistos y muy próximo a rebasar la mítica barrera de los cien dólares por barril. La variedad Brent, la de referencia en Europa, ha llegado ya a sobrepasar los 97 dólares.
Sin embargo, el incremento del crudo no explica por sí solo la galopante carrera del gasóleo. Hay otros dos factores que contribuyen a mantener la tensión en su precio y a elevar la inquietud de los profesionales del transporte, en primer lugar, y del resto de los conductores después. Por un lado, la llegada del invierno al hemisferio norte siempre ha impulsado la cotización de este combustible, muy utilizado en calefacción. Si el invierno es frío, los precios seguirán creciendo; pero si es cálido, como el pasado, se relajarán.
Al comenzar octubre, la tonelada de gasóleo para entrega inmediata se cotizaba en los mercados internacionales a 683,25 dólares, mientras que el pasado lunes se situaba ya en 851,75. Una subida del 24,7%, superior incluso a la del crudo, que fue del 22,9% en el mismo periodo.
Por otro lado, la creciente demanda en España de este producto empuja también los precios hacia arriba. Así, al cada vez más dinámico transporte por carretera hay que sumar la 'dieselización' del parque automovilístico del país. Tres de cada cuatro turismos que se venden consumen gasóleo, y además son los que más kilómetros hacen.
El gasoil representa por sí solo el 49% de todo el consumo de productos petrolíferos en España y en el último año -con datos de agosto, los últimos conocidos- ha crecido el 4,3% -el 5,2% en el caso del de automoción-, mientras que las gasolinas caían el 3,3%. De hecho, este último carburante ya representa únicamente el 9,1% de los derivados del crudo, poco más que los querosenos de aviación, que suponen el 7,5%.






