Ambos agentes fueron trasladados al Servicio de Urgencias del Hospital de Cruces, aunque el segundo herido fue dado de alta poco después. Por su parte, el agente que manipulaba el detonador, un "veterano" y "competente" artificiero de la Unidad de Desactivación de Explosivos de la Ertzaintza, según fuentes de este cuerpo policial, quedó ingresado en el centro hospitalario a la espera de ser sometido a una intervención quirúrgica. El parte médico ofrecido por el hospital señalaba que el paciente presentaba la amputación de los cuatro dedos de su mano derecha a la altura de la falange proximal, así como la fractura de huesos "carpo" de la misma extremidad. Igualmente, sufrió la amputación de tres "pulpejos" de dedos de la mano izquierda, aunque se encontraba "consciente y orientado" y con "situación hemodinámica normal".
El Departamento de Interior vasco confirmó que la explosión se produjo cuando el agente herido estaba trabajando con uno de los detonadores retirados ayer por la Policía vasca en el Juzgado de Getxo, donde ETA trató de atentar con la colocación de dos artefactos que no llegaron a explotar. La Ertzaintza desactivó las dos bombas, compuestas por cinco y tres kilos de cloratita, respectivamente, y que habían sido colocadas en la puerta principal del edificio y en el interior de una papelera cercana.
Dos encapuchados
Dos hombres que se cubrían la cabeza con una gorra y con la capucha de un chubasquero colocaron las dos bombas de Getxo con las que pretendían tender una trampa a los agentes de la Ertzaintza, según han informado fuentes de la lucha antiterrorista. Las grabaciones en vídeo de las cámaras de seguridad de los juzgados han permitido reconstruir el momento en el que los dos terroristas de ETA colocaron los dos artefactos explosivos. La Ertzaintza está trabajando con esas imágenes para tratar de identificar a los autores del atentado fallido.
En la zona cubierta por las cámaras se ve la llegada, en primer lugar, de uno de los terroristas con las manos vacías, seguido unos metros más atrás por el segundo que lleva en sus manos las dos bombas: una dentro de una bolsa de deporte y la segunda en una bolsa de basura. Uno de los etarras lleva puesto lo que parece un chubasquero y se cubre con la capucha, mientras el segundo, que viste con un anorak o un chaquetón, lleva una gorra que le cubre parcialmente la cara.
Marchando uno detrás de otro, se acercan a la sede judicial, donde se detiene el que iba en cabeza esperando a su compañero. Entonces se reparten las bolsas: uno de los terroristas se acerca a la puerta del edificio y deposita la bolsa, mientras el segundo trata de introducir la bolsa de basura en la papelera. El primero acaba antes y se acerca hasta la papelera para ayudar a su compañero. Después se vuelven a marchar los dos al paso, saliendo del espacio cubierto por las cámaras de seguridad.
La bomba metida dentro de la papelera no era visible desde el exterior, mientras que la bolsa de deporte con el segundo artefacto colocado junto a la puerta no estaba captada por las cámaras por lo que no fue descubierta hasta que un comunicante que dijo hablar en nombre de ETA llamó a Sos Deiak desde Berango para anunciar la explosión de un artefacto ante la sede de los juzgados de Getxo.
Los agentes de la Ertzaintza que acudieron a la zona descubrieron la bolsa de deporte y, posteriormente, procedieron a su desactivación después de que hubiera transcurrido el tiempo anunciado por el comunicante sin que se produjera la explosión. El segundo artefacto no se localizó hasta mediodía, cuando se revisaron las grabaciones de las cámaras de seguridad.