
La aproximación de posturas entre las formaciones se produjo en el seno de la Ponencia para el análisis de la reforma del reglamento del Parlamento, que pretende actualizar una norma que data de 1983. El anterior intento serio para la modificación del ordenamiento se remonta a 1998, cuando ya se realizó un informe que finalmente no prosperó al pleno, fundamentalmente por el desacuerdo sobre el acatamiento de la Constitución por parte de los parlamentarios para tomar posesión de sus escaños. Una reclamación defendida por el PSE y el PP, y rechazada por el bloque nacionalista y EB.
Con aquel dictamen como referente, los grupos impulsaron la creación de una ponencia esta legislatura para mejorar la norma. Ante el bloqueo de las conversaciones, la presidenta del Parlamento, Izaskun Bilbao, lanzó a principios de mes un ultimátum a los partidos para que se pronunciaran sobre la opción de abordar una reforma parcial ante la imposibilidad de que fuera integral, o si, por el contrario, se cerraba la Ponencia y se posponía el intento para el próximo cuatrienio.
El principio de acuerdo, perfilado en la reunión del pasado día 25, estaba a la espera de una respuesta del PP, que llegó ayer en sentido afirmativo, ya que la reforma requiere de una mayoría amplia, por lo que se buscaba el máximo consenso. EHAK, por su parte, no participó en la sesión de ayer al coincidir con otra comisión, por lo que solicitó el cambio de horario que, según denunció, «no ha sido atendido». Por ello, criticaron a Izaskun Bilbao por «un trato discriminatorio hacia nuestro grupo y por saltarse una resolución de la Mesa». Ante esta situación, anunciaron que harán pública su postura en la Ponencia del próximo día 28.
Acuerdos y discrepancias
En las próximas reuniones, los partidos deberán concretar los asuntos sobre los que el pacto es previsible, referidos al funcionamiento de la Cámara, y entre los que se incluyen la introducción de la fórmula de los plenos quincenales de control al Gobierno vasco. También buscarán consensos para proporcionar mayor agilidad a las comisiones, ampliar las competencias de la junta de portavoces o delegar los votos de los parlamentarios enfermos. Cuestiones que quedarán al margen de la reforma del reglamento por discrepancias insalvables serán el acatamiento de la Constitución o el sistema de votaciones de las enmiendas a la totalidad de los presupuestos, entre otras.
m.rueda@diario-elcorreo.com






