
Elorrieta centró el objetivo de su encuentro con Otegi en «dejar constancia simbólica de la denuncia de la Ley de Partidos». Criticó que el representante de la ilegalizada Batasuna y los demás mahaikides estén en la cárcel por el hecho de que se prohíba a una formación política «el derecho de asociación, reunión y opinión». Esta situación «indica la salud democrática de este Estado, quién es el presidente José Luis Rodríguez Zapatero y cuál es su verdadero talante: mantener la Ley de Partidos y a toda una dirección política en la cárcel».
El máximo responsable de ELA recordó, por otro lado, que este sindicato ha mantenido «muchísimas reuniones de trabajo» con Otegi, a quien se refirió como uno de los «portavoces más cualificados» de Batasuna. De esas entrevistas, continuó, «algunas pocas han sido públicas y otras muchas de trabajo, reflexión y debate» en las que compartieron puntos de vista y mantuvieron también «discrepancias a tenor de la coyuntura política».
Elorrieta consideró a Arnaldo Otegi una «persona entrañable» y, en ese sentido, señaló que su visita a la prisión de Martutene respondió también a que, «aunque esté en la cárcel, saludar a un amigo y a una persona entrañable es un placer».






