
También esperaron al Príncipe el presidente del Real Instituto Elcano, Gustavo Suárez Pertierra, el de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, el de Tecnalia, José María Echarri, y el consejero delegado del BBVA José Ignacio Goirigolzarri.
Don Felipe acudió a la segunda sesión de la jornada y a la conferencia de clausura que pronunció Antonio Garrigues, presidente del Despacho Garrigues.
El Real Instituto Elcano es una fundación privada, independiente de la Administración Pública y de las empresas que la financian, que se constituyó en diciembre de 2001 bajo la presidencia de honor del Príncipe de Asturias. La misión esencial del instituto es generar ideas sobre la realidad internacional y sobre las opciones estratégicas de España que resulten útiles a los responsables políticos, la empresa privada, el mundo académico, los medios de comunicación y la opinión pública en general.
Durante su intervención, Garrigues se refirió a las incertidumbres que genera la globalización -«impensables hace tan sólo unos años»- y que concretó en «cuatro grandes revoluciones: científica, tecnológica, cultural y social». «No conocemos todavía la profundidad de esas revoluciones -añadió- porque no tenemos esa cultura incorporada a nuestro cuerpo».
En su discurso, el presidente de Iberdrola señaló que la globalización ha puesto de manifiesto que «la energía es un bien escaso y caro» y destacó la la importancia de las energías renovables.






