En los últimos dos meses, cinco turismos han corrido esta suerte. El último episodio tuvo lugar en la madrugada de ayer. La Ertzaintza localizó un coche totalmente quemado junto a la entrada del Instituto de la Construcción de Ollargan. Como en el resto de los casos, el fuego arrasó con cualquier pista que «pudiera servir para seguir el rastro de los autores», reconoció un portavoz de la Policía Municipal. Lo único que se ha podido averiguar es que se trataba de un Opel Kadett que fue robado previamente en Basauri, según revelaron fuentes de la Ertzaintza. Como en episodios anteriores, se trataba de un coche antiguo y, por tanto, «más fácil de sustraer por carecer de sistemas anti robo o de alarma».
Los mismos delincuentes
Tantas similitudes llevan a las autoridades a pensar que se trata de los mismos delincuentes. «Lo hacen de noche y siempre entre semana. En cuestión de segundos, se desprenden de ellos», detalló la guardia urbana de Arrigorriaga.
Poco más se ha podido averiguar. Las hipótesis apuntan a que los automóviles podrían haberse usado para participar en carreras ilegales antes de ser abandonados y destruidos. Lo que parece descartado por el momento es la posibilidad de que los coches hayan sido utilizados para cometer robos en alguno de los municipios de la comarca del Nervión. De hecho, las autoridades han confirmado que en los últimos tiempos no se ha registrado ningún delito de este tipo en los comercios del entorno de Arrigorriaga.










