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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

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DEPORTES LA RIOJA
La experiencia de los guantes
Jorge Aizkorreta, ex portero del Logroñés, colabora un día a la semana en la preparación de los guardametas del Yagüe para «enseñarles a pensar y ayudarles a mejorar»
01.11.07 -
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La experiencia de los guantes
ALGO MÁS DE DOS HORAS. Aizkorreta, ex portero del Logroñés, transmite su experiencia a los guardametas del Yagüe en el campo de La Estrella. / RAFAEL LAFUENTE
A los 31 años tuvo que 'colgar las botas', en su caso los guantes. Lo hizo «asqueado del fútbol. No tenía ganas ni de ver un partido. No me apatecía. Estaba muy desilusionado con este mundo». Pero con el paso del tiempo, Jorge Aizkorreta, el que fuera portero del Logroñés durante tres temporadas (una en Primera y dos en Segunda división) ha regresado, aunque sea «como una afición» al deporte rey. Lo hace gracias a su amistad con el entrenador del Yagüe, Dani Yrureta, y «a sus conocimientos y seriedad, de lo contrario, me quedaría en mi casa».

Con algo más de dos horas por semana, este barakaldés afincado en Logroño y «dedicado a un negocio (Mundo Pilates), que es lo que me da de comer» trata, «en la medida de lo que puedo», de enseñar y «aportarles con mi experiencia aquellos aspectos que, como aficionados que son, no han tenido acceso», señala Aizkorreta. De hecho, admite que «son dos mundos muy diferentes. No es lo mismo el ámbito profesional que el amateur».

La explicación que da es comprensible: «Cuando te dedicas a esto, se supone que debes estar las 24 horas al servicio de mejorar, mientras que cuando es una afición, sales de trabajar y vas a hacer algo que te gusta, debes adaptar los entrenamientos». Y eso intenta.

«No es cuestión de hacer unos tiros, mostrarles cómo hay que blocar o cómo hay que salir. Mi objetivo es otro». Para empezar, «quiero que piensen sus actos, por qué tienen que saltar de una determinada manera, por qué deben colocarse en diagonal a un balón...», aclara Aizkorreta. Quizá por eso aboga por «aportar mi experiencia, mostrarles situaciones reales para que puedan utilizarlo durante un partido».

No sólo eso; además, el ex blanquirrojo considera necesario «consolidar una rutina de entrenamiento que vaya más allá de la preparación física» para lo que enfoca sus sesiones en eliminar pautas no correctas que puedan desembocar en alguna lesión.

Lo que no quiere es que se repita la historia. Aizkorreta tuvo que precipitar su retirada debido a una lesión en la espalda: «Son cuestiones complejas porque en el ámbito aficionado, los porteros son los grandes olvidados. Es comprensible debido a las limitaciones de medios y de tiempo para entrenar».

Ser un buen pedagogo

Por eso, Aizkorreta apuesta por la pedagogía. «Es difícil cambiar hábitos en esta categoría». La clave, desde su punto de vista, reside «en el trabajo en el fútbol base porque muchas veces se dan por supuestas una serie de exigencias mínimas que no existen y que, en los porteros, son más evidentes».

En este sentido, habla de que «cuanto más baja es la categoría se tiende a recular y eso es un error porque si un portero se echa para atrás va a cubrir menos ángulos. Pero es la tendencia habitual». Prosigue cuando explica que «el portero debe saber cómo actúan los delanteros, saber qué pueden pensar en el momento de golpear. Es más importante aguantar y no dejarse llevar por la intuición».

Aizkorreta aporta su experiencia a un club modesto de forma desinteresada: «Es para matar un poco el gusanillo (cuenta con el carnet de entrenador nivel I) porque me gusta enseñar a otros lo que no he tenido». Se guía por lo que ha visto, «lo que otros me han aportado y lo que no me ha gustado». Destaca, por lo tanto, a dos viejos conocidos por la afición riojana. «He aprendido mucho de Ochotorena y de Iñaki Vergara, mientras que ha habido grandes porteros que no me han aportado tanto, caso de Iribar».
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