Desde hace varias semanas, se daba por hecho que la cita con las urnas se desarrollaría los primeros días de marzo de 2008. La duda estaba en si sería el 2 o el 9, ambos domingos. Al final, el Ejecutivo socialista ha optado por la segunda alternativa, básicamente, por un motivo.
Las tres últimas elecciones generales -1996, 2000 y 2004- se han celebrado al mismo tiempo que las autonómicas andaluzas, una costumbre que el gabinete Zapatero quería mantener. Convocarlas el día 2 era factible, pero se corría el riesgo de una muy baja participación. El 28 de febrero, jueves, se celebra el 'Día de Andalucía' para conmemorar la celebración en 1980 del referéndum con el que se aprobó el primer Estatuto de Autonomía. Una jornada festiva que muchos andaluces prolongarán hasta el domingo 2.
Ante el éxodo de votantes que puede provocar ese 'puente', el Gobierno se ha decantado por el siguiente fin de semana para organizar las décimas elecciones generales desde la reinstauración de la democracia. Unos comicios que tendrán a los mismos protagonistas que hace cuatro años: José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Entonces, y apenas tres días después de la masacre del 11-M, el PSOE logró 164 diputados y el PP, 148.
En todo caso, es previsible que, por ahora, no se produzca un anuncio oficial. Según la legislación vigente, será a mediados de enero cuando el presidente del Gobierno acuda hasta el Palacio de la Zarzuela para que el Rey firme el decreto de disolución de las Cortes y convoque de forma oficial los comicios. La presentación de candidatos se tendrá que realizar durante los primeros días de febrero.
La campaña electoral, según la Ley del Régimen Electoral, durará quince días, por lo que dará comienzo el 23 de febrero. La fecha límite para publicar sondeos será el 6 de marzo.






