
La parlamentaria de EHAK Ane Auzmendi. /Archivo
Tres guardias civiles han sido juzgados hoy por faltas en el Juzgado de Tolosa por haber parado y registrado en un control a la parlamentaria de EHAK, Ane Auzmendi, y no respetar su condición de autoridad. La abogada de Auzmendi, Jone Goirizelaia, ha explicado que la demandante solicita multas por dos faltas de "coacciones" y de "respeto a una persona revestida de autoridad", mientras que la defensa y la Fiscalía solicitan la libre absolución.
Los hechos se produjeron el 27 de mayo de 2006 cuando el coche en el que viajaba la parlamentaria de EHAK fue parado en un control de la Guardia Civil en la N-I, dirección Beasain, a la altura de la localidad guipuzcoana de Ormaiztegi. Según ha detallado a los periodistas tras finalizar el juicio oral la portavoz de EHAK, Nekane Erauskin, Auzmendi se acreditó en ese momento como parlamentaria pero los agentes "no le hicieron caso y dijeron que ese documento para ellos no valía, que lo podía haber hecho ella en casa".
Después, ha señalado que le hicieron salir del coche, "estuvo una hora más o menos parada en el control, registraron su coche y ella no pudo estar viendo el registro". Goirizelaia ha apuntado que entonces Auzmendi interpuso una denuncia porque consideraba que los hechos que habían sucedido eran constitutivos de un delito. No obstante, ha asegurado que el juez instructor "en su momento entendió que no tenían la suficiente entidad para considerarlos como un delito y los calificó como falta".
Dos peticiones
La acusación ejercida por la abogada abertzale ha realizado dos peticiones "una por una falta del artículo 620 de coacciones y otra por una falta del artículo 634, que es la falta de respeto a una persona revestida de autoridad". A su juicio, en los dos casos "ha quedado probado clarísimamente que se produjeron los dos hechos". Por ello, solicita para los tres agentes de la Guardia Civil que comparecieron hoy como denunciados dos penas, ya que que considera que se impidió a Auzmendi el ejercicio de varios derechos fundamentales como el de "libre circulación, a estar presente en cualquier actuación que se realice referente a su persona y a ser tratada correctamente en su condición de representante público en el Parlamento".
De este modo, la acusación ha pedido una multa de 15 días en función de las capacidades económicas de los agentes, "para uno de 30 euros para otro de 35 y para otro de 15". Para la segunda falta solicitaron las mismas cantidades pero 60 días de multa. Erauskin ha denunciado que los controles policiales se hacen para "coaccionar a la gente", por lo que reiteró la necesidad de un "nuevo marco democrático para que los derechos de todas las personas sean respetados" porque "todas las fuerzas que no respeten los derechos de las personas sobran en este pueblo".