
El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, durante su discurso./ EFE
El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, ha considerado hoy que la prioridad política de su partido debe consistir en abanderar la deslegitimación de ETA y Batasuna y en dejar constancia de que los fines del PNV son diferentes a los que persiguen los radicales.
Josu Jon Imaz ha participado en un acto organizado por su partido con motivo del Gudari Eguna (Día del Soldado), en el que se le ha rendido homenaje a los nacionalistas vascos que combatieron en la Guerra Civil.
El líder nacionalista ha recordado que al igual que en la citada contienda, hoy también existe violencia en Euskadi y emplazó a que al igual que ocurrió hace 70 años, los partidos antepongan la libertad a los proyectos propios y defiendan "la unidad democrática como bien común frente a la intolerancia y el fascismo".
Imaz ha tenido palabras de aliento para las personas que en las últimas semanas han sufrido el acoso de los terroristas y de los violentos y recordó de manera especial al escolta que sobrevivió al coche bomba de Bilbao, así como a la hija del alcalde de Andoain y al presidente de la gestora de Ondarroa, cuyos coches fueron quemados por los radicales.
Ha señalado que estos ataques son una "tragedia insoportable" y que son "el germen de una muy profunda intolerancia, sencillamente fascista, con características cada día más evidentes de mafiosa".
Imaz ha considerado el reconocimiento que la Iglesia ha ofrecido hoy a los 498 mártires españoles asesinados en 1934 y 1936-39 (durante la Segunda República y la Guerra Civil) es merecido y ha mostrado su "respeto y cercanía, como persona y cristiano, al dolor y a la memoria" de estas personas.
No obstante, ha precisado que en su corazón y su memoria están presentes los dieciséis religiosos vascos asesinados por los franquistas que "fueron mártires por defender sus convicciones de amor a sus semejantes y a la libertad, y que nunca han tenido un homenaje, ni el reconocimiento de su martirio por parte de la Iglesia".