El diputado recordó que la segunda línea de la incineradora está prevista en el plan de residuos aprobado en las Juntas por todos los grupos salvo EB. Se trata de una norma foral de obligado cumplimiento, pero Ezker Batua ha planteado en sus negociaciones con el PNV sobre el presupuesto foral que la ampliación de las instalaciones «no se ponga en marcha durante esta etapa». La tramitación de la segunda línea comenzará el próximo año y la Diputación no tendrá que conceder ningún permiso. Las licencias corresponden al Ayuntamiento de Bilbao y la declaración de impacto ambiental, al Gobierno vasco.








