
El choque en el frontón de Balmaseda estaba previsto en un principio para el sábado, con lo que el encuentro y el enlace coincidían en la misma fecha y Aimar se hubiera perdido la boda de su hermano mayor. Este hecho había generado una gran indignación en el entorno familiar de los Olaizola y también entre los propios pelotaris, que se sintieron agredidos por una decisión «caprichosa y tremendamente injusta».
La familia pelotazale -la mayoría se enteró de lo sucedido a través de la noticia difundida por EL CORREO- también recibió con perplejidad la coincidencia de fechas. Y es que no terminaba de entender que se torpedease de esa manera a Aimar, el buque insignia de Asegarce. Finalmente la Liga de Empresas ha dado marcha atrás en sus pretensiones iniciales y el partido de la discordia se disputará mañana. Íñigo Salbidea y Fernando Vidarte mantuvieron una reunión ayer a mediodía y las empresas han rectificado. Ha variado el día y hora del choque y ha trastocado también el calendario correspondiente a los cuartos de final.
Aimar Olaizola y Agirre se verán las caras mañana (22.00, ETB-1) en Balmaseda. El Ayuntamiento de la localidad encartada ha accedido al cambio de día del festival porque no quiere convertirse en el malo de una película en cuyo guión no ha participado. Los portavoces empresariales han vendido el giro de postura con una frase muy al uso en la actualidad: «Por imperativos televisivos».
«Muy contento»
«Como sobre los cuartos de final gravitaba la posible renuncia a participar de Bengoetxea VI, con una artritis acromioclavicular en su hombro derecho, y González, con un dedo de su zurda fracturado, nos hemos visto obligados a cambiar el orden de las eliminatorias para que los lesionados tengan más tiempo para recuperarse y así cumplir con nuestros compromisos con las televisiones», dice Salbidea, gerente deportivo de Asegarce.
Aimar Olaizola acogió con satisfacción la resolución adoptada por sus empresarios. «Estoy muy contento porque se haya modificado el partido contra Agirre y así poder asistir, sin ningún tipo de contratiempo, a la boda de mi hermano. Al final se ha impuesto la cordura», manifestó ayer el 'becadero' de Goizueta.






