
En una carta publicada en el boletín interno del Círculo, su presidente, Álvaro Videgain, opina que el clima político que se respira tras el Pleno en el que Ibarretxe anunció su intención de convocar una consulta en 2008 hace presagiar tiempos de inestabilidad. Para evitarlo, el también máximo responsable de Tubacex pide que se busquen acuerdos políticos «amplios».
«El nuevo escenario político que está surgiendo en estas últimas semanas amenaza con que resurja una nueva etapa de enfrentamiento institucional entre los Gobiernos de Madrid y Vitoria, de crispación ideológica y de una posible división social», alerta Videgain, en la misma línea que ya avanzó el presidente de la Cámara de Comercio de Álava. Román Knörr advirtió la semana pasada de que la economía puede sufrir las consecuencias del «permanente cuestionamiento» del marco jurídico vasco y confesó su «cansancio y hartazgo» ante la nueva vuelta de tuerca del lehendakari a sus planteamientos soberanistas.
Pervivencia de ETA
Para el Círculo, la situación creada por Ibarretxe resulta sumamente «indeseable», máxime «cuando coincide en el tiempo con la pervivencia de la violencia de ETA y con un panorama económico lleno de incertidumbres», que Videgain cita también en su escrito. Se refiere, por ejemplo, a la desaceleración en el ritmo de crecimiento de la economía española y a una posible recesión por la caída del sector de la construcción, del gasto privado y del consumo doméstico, entre otros factores.
Ante este panorama, Videgain hace un llamamiento a trabajar «para evitar la inestabilidad y lograr amplios consensos sociales y políticos» que permitan mantener la «confianza en el futuro».
Ajeno a las críticas, el Gobierno vasco sigue plenamente convencido de que el camino emprendido será fructífero y de que, lejos de haber entrado en vía muerta antes de su inicio, la «negociación» con José Luis Rodríguez Zapatero tiene recorrido. Así lo manifestó ayer la portavoz del Gabinete Ibarretxe, Miren Azkarate, preguntada por la disposición del lehendakari a flexibilizar su 'hoja de ruta' si el Ejecutivo central reconsidera su negativa. Aunque no quiso mostrar las cartas que el Gobierno vasco se guarda en la manga, Azkarate subrayó que «si hay camino, y confiamos en que lo va a haber, se verá dónde hay que establecer un punto de acuerdo».






