
No fueron los únicos galardones que acabaron en manos de estos veteranos. El resto de sus putxeras también recibieron alguna mención: cocinaron la séptima, la decimosexta y la decimoséptima de la clasificación. «Este año no las teníamos todas con nosotros porque la alubia ha salido muy tarde y había muchos cambios en el jurado», detalló el cocinero jefe de la cuadrilla, José Luis Aretxederra. Pero estos factores no privaron al Txoko Harria de su triunfo. Un éxito que radica en un sencillo truco. «El secreto es preparar las habas un día antes y hacerlo con mucho cariño», aseguró.
Los miembros de la cuadrilla Portu Putxera Taldea llegaron de los primeros, nada menos que a las seis de la mañana. Este 'madrugón' les sirvió para conseguir uno de los mejores sitios, bajo los arcos del Ayuntamiento. «Siempre quedamos en el puesto 21, porque sólo se dan a conocer los veinte primeros, pero a nosotros la afición no nos la quita nadie», aseguró Iñaki Gutiérrez, uno de los cocineros del grupo. Y es que no les falta experiencia, pues llevan 30 años tomando parte en el certamen. También los había novatos, como Aitor Martínez y Antonio Jesús Muñoz, del txoko El Prao. Éste era su primer año. «Da mucho trabajo. Llevamos cuatro horas con ella y no hemos podido ni ir a mear al bar», bromearon.
Como un maquinista
La tradición ferroviaria de las putxeras también se dejó ver en San Severino. De ello se encargó, entre otros, Oscar Valenciaga, quien vestido como un antiguo maquinista vigilaba el carbón de su guiso. «Todos los años estoy en el mismo lugar», celebró. Una costumbre que, como su oficio, le viene de familia. De hecho, al igual que su abuelo, él trabaja con trenes y cocina en putxera. «Mi abuelo era guardafrenos y además de hacer las alubias con el calor de la máquina, también él se calentaba colocando un capote en torno al horno», rememoró.
Sin embargo, no todo fueron celebraciones. Txetxu Ortiz, conocido balmasedano con una larga trayectoria en este concurso y que iba a ser homenajeado, falleció ayer. «Sabíamos que estaba enfermo y por eso íbamos a concederle un trofeo. Pero la familia nos ha dicho que acaba de morir», apuntó a mediodía la concejala de Cultura, Lourdes de la Puente. Su nieto, que participaba en el certamen, se encargó de recibir el galardón.









