
La portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, en su comparecencia de hoy. /Blanca Castillo
El Gobierno vasco considera "injustificada" y "desproporcionada" la sanción de 24 millones de euros impuesta por la Comisión Nacional de la Competencia contra las cajas de ahorro de Euskadi y Navarra, y advierte que los pagadores de dicha multa terminarán siendo la mayoría de los ciudadanos debido a que "no se trata estrictamente de entidades privadas".
La portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, ha dejado claro la disconformidad del tripartito por la citada sanción y ha explicado que esta posición crítica está asentada tanto en razones formales como de fondo. La razón formal que esgrime el Ejecutivo de Vitoria es que el acuerdo de no agresión entre las cajas de ahorro vasconavarras no perjudicó a los clientes.
Azkarate ha sostenido que "no está nada claro que los acuerdos de colaboración entre las cajas de ahorro vasconavarras tengan influencia perniciosa sobre el mercado y hayan perjudicado a los consumidores y clientes. Prestigiosos expertos lo niegan y no comparten la conclusión de la Comisión de la Competencia y, de hecho, consideran y consideramos que el mercado financiero vasco es probablemente el más competitivo del Estado".
Cuantía "desproporcionada"
En cuanto a las formas, ha subrayado que la cuantía de la sanción impuesta, que asciende a 24 millones de euros, resulta "desproporcionada" porque, a su juicio, no se trata de unas entidades que sean estrictamente privadas. "Y al no privadas de forma estricta y en el caso de que se mantenga la cuantía de la sanción -ha destacado-, serían la mayoría de los ciudadanos los que terminarían pagando la sanción".
Finalmente, ha criticado a la Comisión Nacional de la Competencia por no haber ofrecido al Tribunal Vasco de Defensa de la Competencia una participación en la incoación y tramitación del expediente abierto a la BBK, Kutxa, Vital y Caja Navarra. La institución autonómica cursó la pertinente solicitud, ha dicho, pero fue desoída por el organismo de ámbito estatal.
Esta opinión también la ha compartido el presidente del Gobierno foral y de Caja Navarra (CAN), Miguel Sanz, quien ha confirmado que la entidad recurrirá por ser "algo extemporáneo y fuera de lugar". Sanz ha insistido en que la resolución del Tribunal está argumentada en hechos ocurridos cuando él no era presidente de la CAN, si bien ha defendido que la ausencia de la caja navarra en territorio vasco y de las vascas en poblaciones navarras obedece a que entonces no había intereses para estar presentes. Por el contrario, ahora, cuando la CAN está teniendo una presencia activa en la Comunidad Autónoma Vasca, y viceversa, es "cuando el Tribunal de la Competencia resuelve un expediente que estaba abierto hace muchísimo tiempo".
Recurso de Kutxa
Por su parte, Kutxa ha anunciado hoy que recurrirá ante la Audiencia Nacional la resolución de la Comisión Nacional de la Competencia y pedirá la suspensión de la multa, una decisión con la que manifestó su "absoluto desacuerdo". En un comunicado, la entidad de ahorro ha aseverado que "no ha participado, ni participa" en ningún tipo de acuerdo que suponga "alguna forma de reparto del mercado, o alteración o merma de las leyes de libre competencia" o que "condicione, restrinja o impida a la entidad la apertura de oficinas en territorios diferentes a Guipúzcoa".
Kutxa denuncia que se ha producido una "grave indefensión" en el procedimiento, al no estimar procedente examinar las alegaciones individuales que ha presentado la caja en la instrucción del expediente sancionador. La entidad precisa que su política de apertura de oficinas fuera del ámbito territorial de su sede social responde "única y exclusivamente a criterios propios de estrategia y modelo comercial, que han sido alegados y no han sido tenidos en cuenta".
Kutxa ha explicado que su expansión territorial se inició prácticamente en 2000 y adquirió un mayor impulso a partir de 2003. La caja ha precisado que la política desarrollada ha respondido "en todo momento a razones económicas, empresariales y de acompañamiento y servicio a los clientes". La entidad ha manifestado que Madrid, Cataluña y la costa mediterránea fueron los primeros escenarios de la expansión "por motivos de orden estratégico, capacidad de crecimiento y entrada en rentabilidad de las inversiones en plazos razonables".