Y con ellos, defiende la promotora en su nota de prensa, contribuirá «a rehidratar la atmósfera, favorecerá la regulación térmica y mitigará la contaminación, siendo así el pulmón verde de Haro».
La actuación, explica al mismo tiempo, se realizará «teniendo en cuenta tanto la adaptabilidad a las condiciones del medio (suelo, clima, humedad y exposición) y sus dimensiones, tipo de follaje, textura, floración y colorido estacional, así como las cualidades directamente relacionadas con las características arquitectónicas de la zona».
Se trata de una iniciativa con la que pretenden convertir «en una zona rica en vegetación, en un oasis verde, una área en la que hasta ahora había cuatro árboles, dos chopos y dos encinas». Pero, sobre todo, indica en última instancia, de una política de actuación que se corresponde con su objetivo de integrar «todas las estructuras del proyecto» con la arquitectura, paisaje y equipamientos públicos. «Será un nuevo espacio para vivir y disfrutar del tiempo libre en Haro», conlcuye su comunicado.






