El preparador madrileño dirige un grupo que, lejos de levantar un muro en torno a su canasta, hace sangre en sus adversarios sin aparente dificultad. Los correctivos vividos por sus oponentes han sido lo más comentado. Comenzó con un triunfo por 24 puntos en Fuenlabrada. En su feudo del Olimpic encadenó dos victorias más frente al Grupo Capitol y ante el vecino Axa Barcelona. 33 puntos de renta ante los castellanos y 21 de holgura con los culés. Y la pasada jornada el tornado verdinegro asoló Mahón. 25 puntos del ala para la indigestión del colista menorquín.
La tarea que le espera al iurbentia conlleva mucha enjundia. Por ello, los asistentes de Vidorreta se queman ya las pestañas, mando del DVD en ristre, a la busca y captura de detalles, de señales que denoten dónde se encuentran los puntos débiles aún desconocidos de la armadura badalonesa. En el entorno de 'la Penya' se ha asentado un sentimiento de indestructibilidad que podría jugar a favor de los hombres de negro de La Casilla, si son capaces de redimirse de sus faltas veniales.
Sufrir cortocircuitos es un mal que deben erradicar los de Vidorreta si quieren contar con opciones de supervivencia en Badalona. Menos que nunca, nadie podrá hacer la guerra por su cuenta en el pabellón barcelonés en la matinal dominical (12.30 horas, Punto Radio), donde el DKV podrá seguir, aún, centrado exclusivamente en la liga ACB, ya que no estrenará su versión continental hasta la primera semana de noviembre, cuando arranque la Uleb Cup.
Tras guardar jornada de descanso ayer, el iurbentia se reincorpora hoy a los entrenamientos en jornada de mañana y tarde en el pabellón de La Casilla.







