Durante cuatro décadas, las aventuras de Charlie en la fabulosa fábrica de Willy Wonka han hecho soñar a varias generaciones de lectores y han inspirado dos adaptaciones cinematográficas, la última realizada en 2005 por Tim Burton, con Johnny Depp como el señor Wonka. Cerca de su fallecimiento en 1990 a los 74 años, Roald Dahl vendía un millón de ejemplares al año de sus obras, que, además de Charlie y sus secuelas, incluyen clásicos como 'James y el melocotón gigante', 'Matilda', 'Las Brujas' y 'Los Gremlins', también llevadas a la gran pantalla.
'Charlie y la fábrica de chocolate' relata la historia de un niño que vive con su familia en una modesta cabaña, cerca de la misteriosa industria chocolatera de Wonka, la mayor productora del mundo de la golosina preferida de Charlie.
Debido a su situación económica, el niño sólo puede disfrutar del chocolate por su cumpleaños. Pero la suerte de Charlie cambia cuando el extravagante Wonka organiza una promoción para visitar su fábrica, y él es uno de los afortunados que recibe como premio el fantástico viaje a la factoría.
La historia refleja parte de la vida del propio Dahl, quien trabajó con sólo 13 años en una fábrica de chocolates en Cadbury, donde quedó fascinado por la maquinaria para crear las golosinas y vivió desde dentro el espionaje que tenía lugar entre empresas rivales para copiar las recetas de las chocolatinas.






