
DOS EDICIONES
El primer DVD de 'Plug Me In' desentierra sus inicios mediante playbacks televisivos ante audiencias de la época, actuaciones en institutos australes filmadas con cámaras en blanco y negro apostadas en un lado del escenario, y su estallido europeo como gran fisión del rock todoterreno, no sólo apto para las huestes del heavy metal, pues es sabido que AC/DC atrapan a todo tipo de públicos.
Infecciosos debido a sus ritmos machacones que maman del blues y borbotean como el rock and roll clásico, los AC/DC del período 1975-1979 recogidos en este primer DVD estaban conducidos por su cantante original, Bon Scott, un quinqui flaco, despechugado y tatuado que marcaba paquete torero, escrutaba los bajos instintos con su mirada luciferina y se paseaba rijoso por los tablados mientras entonaba himnos eternos del calibre de 'TNT', 'High Voltage', 'Rocker' y 'Autopista al infierno', o rendiciones a clásicos blues tipo 'Baby Please Don't Go', con strip tease espontáneo incluido, según muestran las imágenes.
La banda se encontraba en la cima de la fama cuando Bon Scott murió ahogado en su propio vómito en el coche. El deceso acaeció durante una borrachera tras un concierto ofrecido en Londres el 19 de febrero de 1980. Le sustituyó al micrófono el ronco y afanoso Brian Johnson, de la banda inglesa de glam-rock Geordie.
Entonces, Angus Young, el convulsivo guitarrista de AC/DC, no tuvo rival carismático en el seno de la alineación y se reveló como icono único de la banda y del rock universal gracias a su estética: pequeñajo pero matón, uniforme de colegial en pantalones cortos, gorra con la inicial 'A', cartera de los libros a la espalda y aspavientos que homenajean a otro gran clásico, Chuck Berry, cuyo 'paseo del pato' Angus fagocitó sin rubor.
Impertérritos
Igual que Chuck Berry, AC/DC se han mantenido fieles a su estilo, impertérritos en sus planteamientos, herméticos a la evolución y autolimitados en sus ambiciones artísticas.
Mantenedores del ADN del R&R, los australes asumieron el mismo papel que Status Quo, Ramones o Motörhead y consiguieron acceder a los estadios, recintos ciclópeos y multitudinarios que llevan llenando desde los 80, hecho que certifica el segundo DVD, que cosecha éxitos como 'Back In Black', 'Ballbreaker' o 'Thunderstruck', algunos tomados de conciertos rusos, otra prueba más de su grandeza.






