Íñigo Lamarca aclaró ayer que «no decimos que haya que sustituir» las rifas, «sino que se debe priorizar» el análisis particular de los apuntados en Etxebide para entregar los pisos a quienes más lo necesiten.
«Sabemos que un cambio así no se puede hacer de la noche a la mañana», agregó. «Pero solicitamos una reflexión en este sentido, porque la baremación es un sistema más correcto para responder a las necesidades». Al hilo de su anterior reflexión, el Departamento vasco de Vivienda ya contestó que los sorteos son «un mal necesario» y que la aplicación estricta de un sistema de baremación «crearía guetos de difícil gestión».
Función social
Lamarca aprovechó su comparecencia en el Parlamento vasco para avalar, asimismo, la política de inspección emprendida por el Departamento de Javier Madrazo en relación con la desocupación de las viviendas protegidas y su transmisión o arrendamiento irregular. «Se debe garantizar en todo momento la función social de las viviendas», apuntó Lamarca, «fijándose fórmulas efectivas de control de uso». El Defensor del Pueblo fue más allá y reflexionó en voz alta y apuntó que se deberían perseguir, asimismo, los alquileres no declarados en el mercado libre, que derivan entre otras situaciones en irregularidades fiscales.
Los grupos reconocieron el trabajo del Ararteko y coincidieron en buena parte de sus recomendaciones, aunque no se produjo un debate en profundidad dado que el informe se presentó en la comisión de Derechos Humanos del Parlamento y no en la específica de Ordenación Territorial.








