Respecto a la ampliación de los horarios para estas fiestas, desde DAZ aseguran que el Casco Viejo «no puede soportar todo el peso de las fiestas. No estamos en contra de los festejos, ni mucho menos, y asumimos que se trata de un caso excepcional porque son las fiestas patronales, pero no han pasado ni veinte días de las de Goienkale, después viene la Feria del Libro y luego las fiestas de Navidad. Sólo falta que para más 'inri' se amplíe también el horario en la festividad de Todos los santos», criticaba Arrillaga.
Desde el colectivo de vecinos exigen al Ayuntamiento la elaboración del mapa de ruidos del Casco Viejo para conocer si se sobrepasan los niveles admitidos durante los fines de semana. «Llevamos cuatro años hablando del mapa del ruido, un compromiso dentro de la Agenda Local 21, mientras soportamos el del ocio nocturno, las barredoras mecánicas a las seis de la mañana, los camiones de recogida de basura de los contenedores soterrados y un largo etcétera. De todos es sabido que el ruido afecta a la salud y al descanso de las personas», matizaron.
Tras criticar la falta de sensibilidad tanto del equipo de gobierno como de la oposición, los vecinos del Casco Viejo entienden que, «de la misma forma que se establece la ampliación del horario por decreto, también por decreto se puede buscar la forma de mitigar el problema que supone el ocio nocturno en el Casco Viejo», plantea Arrillaga, quien se pregunta por qué no se hace cumplir la normativa.









