
Juan Antonio Campos no duda a la hora de señalar a «la más peligrosa de todas»: la 'Baccharis halimifolia', un arbusto americano que «en Urdaibai es una de las peores amenazas». Está presente en 300 hectáreas de la reserva y ocupa 88 hectáreas de la marisma, además de otras rías. «Es lo que requiere una actuación más inminente», sentencia el experto.
La 'Fallopia japonica' es un viejo conocido para los estudiosos de la Botánica. Crece en cursos de agua o en las riberas y «puede remontar los ríos hasta muy arriba. Ha causado muchos problemas en Gran Bretaña y otros países de la Unión Europea, también en Estados Unidos». En Vizcaya afecta sobre todo al Ibaizabal, aunque también se ha introducido en el Nervión y el Cadagua.
En los bosques hay intrusos como la 'Robinia pseudoacacia', un árbol caducifolio que forma bosquetes muy densos y dificulta el desarrollo de la vegetación. Tiene gran «capacidad invasora» en los espacios degradados. «Por debajo de los 600 metros es bastante frecuente verlo», apunta Campos.
La fauna tiene sus propios enemigos. El naturalista Xabier Buenetxea destaca al cangrejo americano, que contagia al autóctono una enfermedad «por la que no pueden mudar el caparazón y se mueven». Los galápagos exóticos se utilizan como mascotas y cuando aumentan de tamaño -«las hembras llegan a pesar dos kilos»- sus amos las sueltan en ríos o embalses sin pensar que son «grandes predadores». Al igual que el visón americano, que escapa de granjas peleteras, compite con el europeo. Los invasores se ceban con especies catalogadas, algunas en peligro de extinción.










