En una comparecencia ante los medios de comunicación celebrada en San Sebastián, la portavoz del Gobierno vasco y titular de la consejería de Cultura, Miren Azkarate, expresó la más rotunda condena del tripartito y también respondió a las críticas que, este mismo viernes, lanzó Elorza tanto contra el lehendakari como contra el Departamento de Interior.
Azkarate destacó que los altercados fueron obra de «grupos perfectamente organizados que vinieron a crear terror y a incendiar las calles». Los violentos, añadió, quisieron aprovecharse de la buena voluntad de muchos de los mil jóvenes que asistieron al «festival antifascista» que se celebró, hasta poco después de las cuatro de la tarde, en el Boulevard donostiarra. «Espero que los jóvenes que de buena fe pensaban estar participando en un acto antifascista se hayan dado cuenta de con quién se juegan los cuartos», señaló.
Este 'festival', organizado en respuesta a la manifestación de la Falange convocada para las cinco de la tarde en el mismo Boulevard, centro neurálgico de San Sebastián, terminó convirtiéndose en el foco original de los disturbios. Cuando la Ertzaintza intentó despejar la zona para evitar enfrentamientos con los ultraderechistas que, según lo previsto inicialmente, debían llegar poco después, numerosos jóvenes comenzaron a lanzar a los agentes botellas de cristal con petardos en su interior. La caótica situación que se vivió durante las horas posteriores en gran parte de la ciudad hizo que la Policía vasca recondujera la concentración falangista hasta el aparcamiento de un centro comercial situado en las afueras.
A la vista de lo ocurrido, Azkarate denunció «que un tipo de fascismo intente impedir que otro grupo falangista venga a manifestarse aquí , dado que si se quiere impedir que la Falange venga a las calles de Donostia, sembrar el terror e incendiar las calles nunca es el camino». La portavoz del Gabinete Ibarretxe también rechazó la «actitud de provocación que supone por parte de la Falange que quieran venir a manifestarse aquí . No cuestionamos la legalidad de que lo puedan o no lo puedan hacer, pero sí denunciamos que no necesitamos que nadie venga a imponernos ni sentimientos, ni identidades, ni enseñas nacionales. Ya somos mayorcitos y tenemos nuestras identidades plurales», dijo.
«Necesaria autocrítica»
Completado el capítulo de las condenas, la consejera de Cultura no pasó por alto las críticas de Elorza, quien, al igual que hizo el pasado agosto, volvió a preguntar al lehendakari Juan José Ibarretxe «hasta cuándo» tendrán que «soportar los donostiarras actos de provocación y odio que persiguen causar miedo» entre la ciudadanía. El alcalde responsabilizó, asimismo, al Departamento de Interior de que se «autorizara una concentración de la extrema derecha» en el Boulevard. «¿Estamos locos?», añadió.
Sobre este último extremo, Azkarate replicó a Elorza que a quien tiene que pedir responsabilidades es al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que fue el que atendió el recurso presentado por los grupos de Falange contra la prohibición inicial de Interior.
La portavoz del Ejecutivo tachó de «ciertamente lamentables» las declaraciones del regidor donostiarra, a quien acusó de haber actuado «con ligereza y con una profunda demagogia». Asimismo, reprochó a Elorza que incurra «en la misma estrategia» que el PSOE imputa al PP en política antiterrorista. «Se suponía que estábamos todos en la lucha contra el terrorismo y que compartíamos unas bases democráticas», dijo.
Las palabras de Azkarate no convencieron en modo alguno al mandatario donostiarra, quien ayer reiteró que «ante lo que se estaba preparando en San Sebastián por parte de grupos extremistas de distinto signo», existió una falta de previsión. A su modo de ver, la portavoz del Gobierno vasco «oculta la necesaria autocrítica ante lo ocurrido en un bosque de descalificaciones personales al alcalde de la ciudad». Elorza también lamentó que sólo había recibido una llamada del diputado general, Markel Olano. «Ni el consejero de Interior, ni Miren Azkarate ni el lehendakari se han interesado por la situación de Donostia».
El alcalde espera explicaciones. «El Gobierno vasco deberá argumentar por qué Interior había autorizado tres actos en el Boulevard antes de la concentración de la extrema derecha». Además, censuró que el Tribunal Superior autorizara esa marcha, porque «se podía entender como un acto contra el orden público y la legalidad constitucional. ¿Quién le va a pedir cuentas».
Dispositivo policial
Entre la larga lista de condenas que se conocieron ayer, el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, tachó de «fascistas» y «nazis» a los integrantes del mundo de «ETA-Batasuna». Mikel Arana, portavoz de la presidencia de EB, dirigió el foco de sus críticas al PSOE y el PP, a los que consideró «responsables directos» del «envalentonamiento» de la extrema derecha con sus «rifirrafes» sobre la unidad de España.
A preguntas de los periodistas, Azkarate indicó que será el Departamento de Interior el que valore si el dispositivo que montó la Ertzaintza en San Sebastián era suficiente o no. En todo caso, subrayó que la Policía autónoma actuó «con profesionalidad y entregando todo lo que tenía». Además, la consejera deseó que estos incidentes no sean el preludio de otras actuaciones similares por parte de los violentos, a quienes advirtió de que «si quieren ir por ese camino, encontraran enfrente al Gobierno vasco. Si ese es el marco democrático que quieren para este pueblo, me parece que pocos aliados van a encontrar», sentenció.







