
Añadió que la intención de Fujimori nunca fue robar ninguna grabación que podría implicarle en prácticas ilegales, sino la de capturar a Montesinos, que en aquel momento era buscado por los tribunales del país andino.
El interrogatorio a Fujimori duró más de dos horas y las alrededor de treinta preguntas a que fue sometido fueron llevadas a cabo por el juez instructor y el fiscal supremo, según confirmaron fuentes judiciales. El caso quedó visto para sentencia. Se estima que el tribunal hará público su fallo en tres semanas. La Fiscalía pide siete años de cárcel y el pago de 100.000 nuevos soles -unos 23.000 euros- por el delito de usurpación de funciones.
Vídeos comprometedores
El 7 de noviembre de 2000, pocos días después de que Montesinos huyera del país tras difundirse una serie de vídeos que le vinculaban con actos de corrupción, un destacamento de la Policía, encabezado por el falso fiscal, revisó la casa de Becerra, de donde se extrajo gran cantidad de maletas y cajas. Fujimori y su cuñado Víctor Aritomi son acusados de haber manipulado este material con el fin de «hacer desaparecer todo elemento de prueba que pudiera incriminar al ex presidente», según señala el fallo de la Corte Suprema de Chile por el que se otorgó la extradición.






