
La reunión, la octava entre Zapatero e Ibarretxe en esta legislatura, la mayoría de las cuales han estado centradas en la tregua de ETA y en el futuro político del País Vasco.
Durante la celebración de la Fiesta Nacional el pasado viernes, Zapatero avanzó ya su intención de ser "absolutamente claro y nítido" con Ibarretxe, ya que, dijo, "en ese país se respetan las leyes y la Constitución y todo aquello que no lo respete no se puede hacer".
Desde el PP se le exige a Zapatero que actúe con "contundencia" para que el lehendakari pierda toda esperanza en su "plan soberanista", y se pide también al presidente del Gobierno que evite que en la reunión se interprete que la soberanía nacional puede ser discutible.
Mientras, Ibarretxe ha dedicado la última semana a realizar una gira iberoamericana que le ha llevado a Argentina, Chile y Colombia, países en los que ha presentado su propuesta de consulta a las comunidades de emigrantes vascos. "Si hace dos meses España negociaba con ETA, espero que ahora no se nieguen a hacerlo con nosotros", manifestó en la ciudad argentina de Rosario.
La última reunión entre Zapatero e Ibarretxe tuvo lugar el pasado 20 de junio, dentro de la ronda de contactos que inició el presidente del Gobierno con los líderes políticos para analizar el futuro de la política antiterrorista tras anunciar ETA que rompía su "alto el fuego permanente".
Tras aquel encuentro, Ibarretxe ratificó a los medios de comunicación en la Moncloa que mantenía su compromiso de celebrar una consulta popular en esta legislatura.






