
La encuesta epidemiológica que maneja en la actualidad el Departamento de Sanidad data de 1998 y no ha sido renovada aún dado que se actualiza cada diez años. El estudio lanzó datos «altamente satisfactorios» en esta materia, que «se siguen manteniendo». En la última encuesta, un 41% de los niños de 14 años estaba libre de caries, frente al 17,4% que lo estaba en 1988. Para esta fecha, se calcula que la reducción en el número de menores que presentan este diagnóstico puede haber llegado a la mitad.
Este descenso tan significativo en la proliferación de caries, según el responsable del PADI, Pedro Martín, está motivado principalmente por la incidencia del plan en la cultura de las familias vascas. «La mejoría de la salud dental de los menores es evidente», apunta Martín. Según una encuesta que se realizó en 1986, el 50% de los niños no habían acudido nunca a la consulta de un dentista, un porcentaje que dista mucho de los que se manejan en la actualidad. El pasado año se beneficiaron del plan de salud autonómico 96.565 niños, el 66,5% de la población con derecho a esta atención gratuita.
Prevención en el colegio
La forma de actuar es sencilla. Las familias con niños de edades comprendidas entre 7 y 15 años reciben todos los años en sus hogares la documentación necesaria con el nombre de los dentistas a los que pueden acudir y los servicios que están incluidos en estas revisiones. Según explica Martín, «todos los hogares con niños de esa edad conocen estos servicios gratuitos, aunque garantizar que se hace uso de ellos no está dentro de nuestras posibilidades». De hecho, existe cerca de un tercio de los padres que rechaza participar en el programa, lo que puede estar motivado porque el nivel de las patologías ha bajado mucho en estos años. «Esto hace que los padres se confíen y que no consideren la salud bucodental como una prioridad sanitaria», aclara Martín.
El plan del Gobierno vasco apuesta también por la prevención. Un área importante de trabajo que exige hacer un esfuerzo especial es la tarea de educar a los chavales en costumbres de higiene bucodental. Es un trabajo que se realiza conjuntamente con colegio e ikastolas, que periódicamente dedican parte de su tiempo lectivo a difundir clases de salud. «Es muy importante que los niños aprendan que una boca sana es un motivo de satisfacción y que ayuda a convivir con los compañeros», afirma. Aunque, tal y como reconoce, todo es mejorable y hay que seguir haciendo campañas para que todos los niños se beneficien del programa.








