
Los socialistas consideran que las elecciones de la próxima primavera son claves, entre otras cuestiones, para frenar la propuesta de consulta que ha planteado el lehendakari Ibarretxe. Tanto el PSE como el PSOE en su conjunto sostienen que la mejor forma de «ganar la partida política» que ha planteado el jefe del Ejecutivo autónomo es a través de las urnas. A su juicio, una victoria socialista no paralizaría por completo sus planes, pero sí obligaría al PNV a iniciar un proceso de reflexión. En todo caso, la posibilidad de renovar las candidaturas electorales se baraja desde antes de que Ibarretxe compareciese en el Parlamento vasco.
La dirección del PSE, igual que las tres ejecutivas provinciales, cree necesario realizar un 'lavado de cara' a sus listas para afrontar con garantías unos comicios muy complicados para todos los partidos por motivos demográficos. La pérdida de población que sufre desde hace varios años Euskadi hace que el próximo año sólo haya 18 escaños en juego, uno menos que en 2004. Entonces, el PSE situó a siete de sus candidatos en el Congreso, los mismos que el PNV, aunque los jeltzales obtuvieron 80.000 votos más.
Las principales novedades se producirán en Vizcaya y Guipúzcoa. En el primero de estos territorios, la dirección del PSE propondrá a sus bases que Eduardo Madina reemplace a Arantza Mendizabal como número uno. Los socialistas vascos consideran que Madina constituye una «cara nueva» a pesar de su experiencia -esta legislatura ya ha estado como diputado en el Congreso- y es un «referente moral». Mendizabal podría ocupar el segundo puesto, con lo que se aseguraría su presencia en la Cámara baja. Quedaría por solucionar el futuro de Txiki Benegas. El ex secretario general del PSE-EE fue hace cuatro años como número dos por orden expresa de la dirección federal del PSOE.
En Guipúzcoa también habría una pequeña revolución al ser reemplazado Manuel Huertas -que en marzo cumplirá 65 años- por Miguel Buen. La victoria que obtuvo el secretario provincial del PSE en las elecciones forales de mayo ha sido determinante para ponerle como cabeza de lista. Si finalmente sale elegido -algo más que probable ya que los socialistas obtuvieron en Guipúzcoa dos escaños en 2004-, Buen se vería obligado a abandonar el Parlamento vasco, donde ocupa la Vicepresidencia Primera.
Consultar a las bases
Por su parte, Jáuregui repetiría en Álava por tercera ocasión consecutiva. El ex secretario general del PSE-EE ha jugado un papel destacado en el Congreso durante esta legislatura como portavoz de la Comisión Constitucional, donde ha participado en las ponencias que han tratado las reformas de varios Estatutos de autonomía. En todo caso, la decisión definitiva se tomará a lo largo de este otoño, tras ser consultada la militancia del partido. Posteriormente, las planchas tendrán que ser ratificadas por el comité de listas del PSOE.
Aunque son conscientes de que la vuelta de ETA a las armas puede condicionar cualquier estrategia previa y de que la 'hoja de ruta' de Ibarretxe tapará muchos debates, los socialistas vascos intentarán focalizar el mensaje en la inversión que el Gobierno de Zapatero ha hecho durante los últimos años en Euskadi, poniendo el acento en proyectos como la 'Y' ferroviaria, o en los beneficios que determinados sectores sociales han obtenido gracias a algunas leyes aprobadas esta legislatura, como la de Dependencia o la de Igualdad.
Respecto a la política antiterrorista, el PSE no quiere convertirla en el eje de su discurso, pero no rehuirán la cuestión. En este sentido, resaltarán la buena sintonía que existe en esta materia entre el Ejecutivo central y el de Ibarretxe. Los socialistas vascos consideran que la ciudadanía de Euskadi «valora nuestros esfuerzos durante el proceso de paz».






