
ALINEACIONES
Resulta 'kafkiano', al menos para los atónitos daneses, que en vísperas de una cita determinante Luis declare que se siente «martirizado» y que se «hace un flaco favor» a Raúl al hablar tanto de él, y que, horas después, Fernando Hierro, director deportivo debutante, salga a la palestra para alabar al 'mito' madridista.
Desde dentro, los internacionales cumplen el guión establecido, enfatizan que están con Luis, que entienden al que en privado llaman 'abuelo', que van a más, que son fiables, y que pasan de «polémicas exteriores». Y Luis, convertido en el primer técnico español que se recuerda sin dar explicaciones la víspera del partido, se refugia en el medio oficial para decir que la presión externa le motiva más, que ve a sus hombres convencidos de su calidad y de poder expresarse en el campo tal y como son, y que afronta «una final en la que hay que salir a ganar aunque el empate sea bueno».
Las cuentas están claras. Si España sale triunfante de Aarhus, estará virtualmente clasificada. Aventajaría en ocho puntos a los daneses, éstos con un partido menos, y hasta le 'sobraría' uno de los dos encuentros que le restan: en el Bernabéu ante Suecia y en Las Palmas ante Irlanda del Norte. El empate también sería un buen resultado. Sería suficiente firmar otras tablas contra los suecos y vencer a los británicos. En caso de derrota, habría que esperar un tropezón de Dinamarca en Belfast y, por su puesto, no fallar más. Es preocupante que España no dé la talla fuera. Perdió en Belfast y Estocolmo, empató en Islandia y sólo ganó en Letonia.
En el día 'D' y la hora 'H', resulta que a Luis le da por improvisar y poner en liza ante los daneses un equipo inédito pero, eso sí, con muy buena pinta. Salvo que intente engañar a todo el mundo, jugadores incluidos, o cambie de opinión a última hora, se la jugará con un debutante como Albiol en el centro de la zaga, un sinfín de jugones en el medio y Torres como único punta definido.
Torres, lesionado
Como ha dicho el líder del Arsenal, si España muere en Aarhus lo tiene que hacer con sus armas, con el toque, la pared, el desborde, la movilidad y el juego entre líneas. Por eso, Luis parece decidido a apostar por un cuarteto mágico integrado por el líder del Arsenal, Xavi e Iniesta. Le falta Torres para completar su cuarteto deseado pero el 'Niño' sufrió ayer una rotura fribrilar en el abductor que le llevó a abandonar la concentración, por lo que es el momento de Tamudo.El seleccionador 'vende' a sus colaboradores que es un 4-3-3, pero más bien es un 4-1-4-1, con Albelda como guardián.
La pareja feliz
Iniesta se encuentra pletórico y puede jugar donde le pongan, Xavi es un seguro de vida porque apenas pierde balones y Fábregas está que se sale. Además, tiene gol, algo que escasea en España, y más sin Villa. El catalán ha firmado nada menos que siete dianas en el arranque de curso inglés, pero en esta clasificación Luis sólo le incluyó en el once en los dos trámites ante Liechtenstein y en Suecia
Los daneses, en pleno proceso de renovación -Grevese renunció en septiembre- y con ausencias importantes como el central del Liverpool Agger, el lateral Jakobsen y Jorgensen, veterano centrocampista de la Fiorentina, prometen salir a tope, «hambrientos» pero con cabeza.






