
Los cargos avanzaron su intención de crear una red de municipios contrarios al TAV, un proyecto que tildaron de «antisocial y antiecológico». En este sentido, explicaron que tratarán de sumar a este organismo a las poblaciones afectadas por proyectos similares en Navarra -donde se prevé un ramal de la conexión cantábrico-mediterránea- e Iparralde. En el texto consensuado, se mostraron dispuestos a utilizar «cuantos recursos tenemos al alcance de la mano» para detener el proyecto en Euskadi, aunque advirtieron de que las acciones que puedan llevar a cabo se concretarán en futuras asambleas.
Los electos, representantes de una treintena de localidades vascas, se reunieron con integrantes de la plataforma AHT Gelditu. Entre otros, estuvieron presentes la alcaldesa de Mondragón, Ino Galparsoro (ANV); el regidor de Leintz Gatzaga, el independiente Eusebio Villar; representantes de Ezker Batua como el edil de Galdakao Agustín Romero; el concejal de Aralar en Durango Dani Maeztu así como otros electos navarros de Pamplona y Huarte Arakil.
En el manifiesto hecho público tras el encuentro, los firmantes aseguran que el proyecto ferroviario «no está diseñado desde la perspectiva de Euskal Herria y, por lo tanto, no cohesiona ni vertebra nuestro territorio», indicaron. A su juicio, la ejecución de la línea ferroviaria «incidirá en el modelo de sociedad, en la ordenación del territorio y en la economía».
«Ingentes recursos»
Los cargos electos destacaron, asimismo, que la ejecución del proyecto ferroviario supondrá un «ingente derroche» de recursos públicos, lo que «condicionará los presupuestos durante muchos años. Ello dejará sin solución acuciantes necesidades sociales», valoraron.
El manifiesto incluye la reclamación a los Gobiernos vasco y central de un «debate real» acerca de la necesidad de una infraestructura de estas características y denuncia la «ausencia del necesario proceso de participación» en la toma de decisiones, de la que «han sido excluidos» los municipios por los que pasa el tren, censuraron. El proceso, concluyeron, «se ha llevado a cabo de espaldas a la opinión y a la voluntad» de estas localidades.
El manifiesto será trasladado a los ministerios de Fomento español y francés y a los departamentos de Transportes vasco y navarro.








