
Los datos así lo reflejan. Al cierre de 2006, se elevaban a 485 las firmas vascas con presencia directa en otros países; es decir, un 64% más que las 295 existentes tan sólo seis años antes. De esas cerca de 500 empresas, 121 poseen fábricas.
Aún es más espectacular, si cabe, la evolución registrada en el número de implantaciones totales, que prácticamente se ha duplicado en el periodo comprendido entre los años 2000 y 2006. Si a principios de la década se elevaban a 739, el pasado ejercicio se situaron en 1.299, según los datos del Eustat, el Civex y la Spri. Aunque la mayor parte son de carácter comercial (1.032), cada vez adquieren mayor relevancia numérica las plantas productivas. Ya se elevan a 267 las fábricas de capital vasco en todo el mundo, 152 más que hace seis años. Ese dato refleja a las claras que el reto de las compañías vascas por hacerse con un hueco en los mercados internacionales cada vez es intenso
Abriendo camino
Cada vez son más las pymes que apuestan por la internacionalización. Pero, lógicamente, han sido las grandes sociedades las que han desbrozado el camino. Fruto de ese trabajo, actualmente existen en Euskadi en torno a 70 grupos empresariales que pueden ser considerados multinacionales al contar con fábricas en el extranjero.
Mondragón Corporación Cooperativa (MCC) se sitúa, sin duda, en el puesto número uno de ese ránking. El grupo presidido por José María Aldekoa cuenta a día de hoy con 65 plantas en prácticamente todo el mundo. Lejos de conformarse, sigue reforzando su expansión y actualmente tiene en análisis otros 12 ó 13 nuevos proyectos exteriores.
A la hora de hablar de destinos geográficos, aunque durante los últimos años el interés del tejido empresarial vasco se ha centrado fundamentalmente en los países de Europa del Este y en Asia -con China como claro referente, seguido de India- , el grueso de las implantaciones se mantiene en Europa Occidental. Esa zona concentra el 51% de la presencia total vasca. Por detrás se sitúan los países latinoamericanos, con un 28%. Asia aún sólo suma el 5%.
No obstante, la situación cambia si se tienen en cuenta exclusivamente las plantas productivas. Más de cuatro de cada diez (44%) se encuentran en América Latina, mientras que el 33% están ubicadas en países europeos.
Esfuerzo inversor
Al margen de la presencia física directa, otro indicador que también refleja con total nitidez el esfuerzo en el campo de la internacionalización es el relativo a las inversiones vascas en el extranjero. Según datos del Ministerio de Economía, durante los últimos 14 años las empresas de Euskadi han desembolsado 25.874 millones de euros -más de 4,3 billones de las antiguas pesetas- en las distintas zonas del globo, lo que supone una media de 1.848 millones de euros anuales durante ese periodo. América Latina ha absorbido 11.278 millones de euros entre 1996 y 2006. Por detrás, Europa occidental acumula 7.199 millones.
Evidentemente,el esfuerzo no ha sido siempre el mismo. Así, los 300 millones de euros anuales invertidos como media en el periodo 1993-1996 se vieron casi multiplicados por diez entre los años 1997 y 2000, cuando la cifra alcanzó los 2.800 millones al año. Finalmente, entre 2000 y 2006 la inversión vasca en el extranjero se ha situado en una media 2.228 millones de euros anuales.
De otro lado, las exportaciones de la comunidad autónoma han registrado un crecimiento casi exponencial en los últimos 15 años. En ese periodo, las ventas vascas a otras zonas del mundo han aumentando en un 317%. Han pasado de 3.956 millones de euros en 1992 a 16.514 millones -más de 2,7 billones de las antiguas pesetas- el pasado ejercicio. Muy similar ha sido el ritmo experimentado por las importaciones, que en 2006 alcanzaron los 17.157 millones de euros. Quince años antes sumaban 4.170 millones.
Esa evolución de las ventas y de las compras internacionales ha tenido como consecuencia directa un fuerte crecimiento del índice de apertura exterior del País Vasco. De hecho, ya se sitúa en el 55%.
Apoyo institucional
Hace ya muchos años que el Gobierno vasco se fijó como una de sus grandes metas contribuir de forma decidida a la internacionalización de las empresas de la comunidad. En ese objetivo, la Sociedad para la Promoción y Reconversión Industrial (Spri) ha sido el 'brazo ejecutor' de las políticas y estrategias diseñadas desde el Departamento de Industria.
Esa sociedad, que cuenta con una red exterior en 26 países, apoyó el pasado año 208 proyectos empresariales -un 37% más que en 2005-, que se han acogido al programa de apoyo 'Atzerri'. Un total de 59 han sido implantaciones en distintos países y de ellos casi si el 60% han elegido a los países de la Europa central y del Este como destino. Cada vez es mayor el interés de las empresa vascas en Asia, como lo demuestra que el 25% de las implantaciones tuvieron como destino ese continente.
A ellos hay que sumaron el pasado año otros 28 proyectos -todos de implantaciones productivas- que se acogieron a los apoyos ofrecidos por el programa Gauzatu.






