La representante del Gabinete Ibarretxe se encuentra en territorio norirlandés para cooperar con las autoridades de esa zona en materia de educación, derechos humanos y «cultura de paz». Durante su primer día de estancia, Azkarate se reunió en el Castillo de Stormont con el ministro y el viceministro principal de Irlanda del Norte, Ian Paisley y Martin Mcguinnes, respectivamente. El primero de ellos es el máximo representante de los unionistas, mientras que el segundo es el 'número dos' del Sinn Fein. Ambos ofrecieron a la portavoz del Gobierno vasco «su colaboración» para la resolución del «conflicto vasco».
Azkarate también aprovechó el encuentro para trasladar a sus interlocutores la 'hoja de ruta' presentada por Ibarretxe el pasado viernes. A su juicio, «resulta curioso» que en otros ámbitos cercanos, como por ejemplo Escocia, sea «posible plantear debates» sobre la autodeterminación «sin que ocurra nada», mientras que en Euskadi, la propuesta de Ibarretxe planteada como «línea de contacto y de trabajo» haya suscitado reacciones muy críticas.
Azkarate subrayó que «el problema principal» del País Vasco es la existencia de la banda terrorista ETA, por lo que propuso «la necesidad de un diálogo abierto» entre los diferentes interlocutores políticos. En este sentido, la portavoz del Ejecutivo autónomo se preguntó por qué «si en Irlanda del Norte ha sido posible» esta situación, no se puede conseguir en Euskadi. Así, emplazó a los partidos a «mirarse en el espejo de Irlanda, por lo menos, para sentarse y escucharse unos a otros».
Por su parte, los representantes del Gobierno de Irlanda del Norte expusieron los acuerdos que lograron para llegar a una situación de ausencia de violencia. Antes de finalizar la reunión, Mcguinnes señaló que es necesario «no bajar la cabeza» y estar convencidos de que la paz se puede conseguir.
Miren Azkarate, que ha viajado acompañada por el director de Juventud del Gobierno vasco, Xabier Sánchez, tiene previstos encuentros con los consejeros de Educación y Cultura Catriona Ruane y Edwin Poots, respectivamente, y el alcalde de Belfast, Jim Rodgers, entre otros representantes sociales e institucionales.






