Por su parte, el portavoz del CiU en el Congreso se mostró muy duro con la propuesta socialista. Josep Antoni Duran Lleida calificó «de buen anzuelo electoral» el plan presentado, pero mativó que se evidencia «falta de rigor y seriedad» en la gestión del Gobierno en política de vivienda. Lleida insistió en que el anuncio de Zapatero contiene «una sobredosis de electoralismo y puede fomentar las desigualdades».
Desde las filas de IU se pidió al Ejecutivo «que le dé alguna vuelta más» para proporcionar una mayor cobertura a los jóvenes. El líder de la coalición de izquierdas explicó que esta decisión ha sido «poco pensada», al tiempo que advirtió de que experiencias similares han provocado un aumento de los precios en varias comunidades autónomas.
Los sindicatos también entraron a valorar de inmediato el anuncio del presidente del Gobierno. UGT y CC OO se mostraron a favor de las ayudas al alquiler. El líder de Comisiones, José María Fidalgo, aseguró que apoyará cualquier medida que alivie la situación de la vivienda, aunque precisó que la intervención gubernamental debería ser más amplia y no circunscribirse únicamente a un segmento de edad.
El máximo responsable de UGT, Cándido Méndez, apuntó que la decisión de Zapatero es «una manera de empezar a andar» y añadió que sería importante crear una sociedad pública para fomentar el alquiler.
Ayer también se pronunció el sector inmobiliario. «Todo lo que favorezca al desarrollo del mercado del alquiler es bueno para los ciudadanos y para los promotores», dijeron fuentes del sector. Las organizaciones de consumidores también alabaron la propuesta socialista.








