El secretario general de la Confederación Empresarial Vasca, José Guillermo Zubía, ha asegurado hoy en Bilbao que en lo que queda de año la economía vasca alcanzará su techo de crecimiento, tras lo que se entrará en una etapa de moderación, aunque ha descartado que se produzca una crisis o una fase recesiva. Zubía ha anunciado que la economía cerrará el año con un "importante crecimiento" del 4%, dos décimas por encima de las previsiones hechas a principios de año.
El dirigente empresarial ha insistido en que la evolución hacia la moderación y los riesgos que existen en el panorama internacional "no nos deben hacer caer en el pesimismo", ya que hoy "es descartable cualquier situación de crisis profunda o de recesión". "Los fundamentos del sistema financiero español y de la economía vasca son sólidos -ha subrayado- pero es preciso afrontar la situación económica con realismo y rigor".
Zubía considera que la etapa de mayor "moderación" que se abre en la economía vasca, estará caracterizada tanto por la evolución a la baja del consumo privado, como por la desaceleración de la construcción "por saturación" y también por las menores perspectivas de crecimiento de los países de la Unión Europea.
Industria y servicios
El dirigente empresarial ha subrayado que la menor actividad de la construcción a lo largo del primer semestre ha sido compensada por el mejor comportamiento de los servicios y fundamentalmente por la industria, "que han crecido más de lo previsto".
En esta línea se ha mostrado convencido de que el sector industrial "tomará el relevo" de la construcción como elemento tractor de la economía vasca, lo que se reflejará también en la "mejora relativa del sector exterior", a pesar de los efectos negativos del crecimiento de la factura energética y de las materias primas metálicas. El consumo privado -ha apuntado - tendrá un menor protagonismo y la inversión "seguirá manteniendo un fuerte impulso".
En cuanto a las "incertidumbres" que presenta la economía internacional, Zubía ha citado la crisis hipotecaria estadounidense y ha destacado que todavía no se conoce su impacto real en los mercados europeos y cómo puede afectar a nuestro crecimiento. "En tanto no se aclare este factor -ha avanzado-, se mantendrá la volatilidad de los mercados bursátiles y una cierta afectación de la inversión y el consumo", todo ello con un proceso de apreciación del euro "que ya empieza a plantear problemas de competitividad de los productos industriales vascos".