
Mientras se desarrollaba la conferencia, los miembros de la recién creada AnimaNaturalis en La Rioja se manifestaban en la puerta del edificio Quintiliano. Su portavoz, Carlos Faulín, denunció que «se ha utilizado la UR y fondos públicos para hacer apología de la tauromaquia». Faulín, que estuvo acompañado del veterinario clínico José Enrique Zaldívar, criticó que la organización del curso de verano de la UR «ni siquiera se ha cuestionado que en la sociedad hay otras voces que están en contra de la tauromaquia y eso no es ético».
Ante la «imposibilidad» de entrar en la sala y, participar como ponentes «o hacer alguna pregunta», los miembros del colectivo se concentraron para dar a conocer al público su postura ante las afirmaciones de Illera. Según las investigaciones de Zaldívar, que opina que «el toro de lidia sí sufre», los seres vivos fabrican una hormona que se llama cortisol en situaciones de estrés y otra que se llama betaendorfina para afrontar el dolor. Para Zaldívar, en el caso del toro de lidia, las vías neuronales que producen ambas sustancias no están intactas, «hay lesiones neurológicas importantes, ya que cuando la puya no es colocada en su sitio, se producen fracturas vertebrales, de costillas, hemorragias en la columna vertebral e incluso se pueden producir parálisis en los miembros anteriores y músculos de la respiración. Por tanto, el toro descarga muchas betaendorfinas y eso es que tiene mucho dolor».
Tortura de 42 toros
Esta no será la única acción que lleve a cabo AnimaNaturalis de La Rioja. El sábado, a las 20 horas, el colectivo se manifestará en el Ayuntamiento «contra la tortura de los 42 toros que se van a lidiar en las fiestas de San Mateo».






