
Llorente, de 22 años, tiene pintas de surfero. Ayer, tras el entrenamiento, tardó más de una hora en salir de los vestuarios. Desenfadado, con camiseta, pantalones cortos y zapatillas de 'skater'. Reflexivo, dándole vueltas a su trabajo. «Tengo que hacer caso a todo lo que el 'míster' me dice -expuso en rueda de prensa-. Si lo hago y sigo sus consejos, me irán bien las cosas».
El 'nueve' siente también la presión. «Caparrós ve las cualidades que tengo y espera mucho de mí -indicó el jugador-. Y yo quiero darle lo que me pide».Y no es poco lo que le exige el utrerano: «Estamos poniendo todos los medios para que triunfe -declaró el técnico en una entrevista-. La pelota está sobre su tejado. Más ahora que Ion Vélez le aprieta fuerte. Tiene unas condiciones tremendas, pero la verdad es que ninguno de los entrenadores anteriores ha apostado por él. Se lo he recordado».
El delantero rojiblanco marcó siete goles esta pretemporada. Completó buenas actuaciones y empezó a mostrar esa calidad que todos le exigen. Hasta en Londres se dieron cuenta. «Recibí la oferta (del Fulham) sólo 24 horas antes del cierre del plazo de fichajes. Ni tuve tiempo a estudiarla. Lo dejé todo en manos de mi representante. Pero lo tengo claro: tengo muchas ganas de triunfar en el fútbol español».
Competencia
El riojano sólo ha disputado en esta Liga el primer partido, ante Osasuna (0-0). 56 minutos en total. Frente al Barcelona, en el Nou Camp, Caparrós prefirió poner de titulares en la zaga a Aduriz y a Markel Susaeta, de 19 años. Luego, cuando todo se complicó, con un dos cero en el marcador, el técnico apostó por Vélez como revulsivo. Llorente vio desde el banquillo, víctima de la competencia, cómo su equipo caía derrotado (3-1). Pero no le molestó. «La verdad es que estamos teniendo una pelea dura», señaló el riojano, que se mostró «con ganas» de jugar el sábado ante el Zaragoza. Si sale al campo, se verá las caras con un duro enemigo, Fabián Ayala.








