LAS FRASES
Al término de la Semana Grande, los empresarios del gremio hicieron balance y aseguraron que la recaudación en los bares y cafeterías había registrado una caída media del 30%. Los feriantes, por su parte, elevaron esta disminución de ingresos a un 40%. Con todo, el Consistorio no ha previsto compensaciones para el sector de las atracciones. Y algunos han visto en esta decisión un «agravio comparativo», al tiempo de que alertan de que, con los hosteleros, «se sienta un precedente muy significativo y peligroso».
El anuncio de la aprobación de estas exenciones fiscales fue ayer el tema del día en el Consistorio bilbaíno. La jornada arrancó con una rueda de prensa del grupo municipal del Partido Popular. El portavoz y presidente del PP vizcaíno, Antonio Basagoiti, instó a Azkuna a cumplir su palabra y contribuir a paliar «las pérdidas» del sector. «Lo prometido es deuda», apuntó.
Respuesta inmediata
Apenas una hora después, en el Palacio Euskalduna y en el transcurso de un acto oficial con motivo de la celebración en Bilbao de la Supercopa ACB de baloncesto, Azkuna se dirigió a los periodistas deportivos para anunciar la medida: «Voy a firmar un decreto que permita devolver el dinero de las tasas a unos 50 hosteleros que colocaron veladores, terrazas y mostradores durante la Aste Nagusia. Es algo de justicia ya que la meteorología fue caótica», afirmó. «Y lo vamos a hacer ya; devolveremos unos 30.000 euros», añadió el primer edil. Preguntado por si esta medida beneficiará también a los feriantes que se instalaron en el Parque Etxebarria, el regidor aseguró que este colectivo no se podrá acoger a estas exenciones. «A ellos les ofrecimos otras salidas al problema», dijo.
En este sentido, cabe recordar que el Consistorio animó al sector a quedarse ocho días más al término de la Semana Grande. No obstante, el gremio descartó esta posibilidad, ya que tenían contratados espacios para otras fiestas, como las de Lekeitio o Galdakao, entre otras. «A nosotros no se nos ha devuelto ni un euro y no sabemos absolutamente nada de este tema», dijo el presidente de la asociación de empresarios de atracciones en Euskadi, Alberto Domínguez, quien recordó que sus «pérdidas fueron del 40%», mayores que las del sector de bares y cafeterías.
Satisfacción en el sector
Por su parte, el presidente de la Asociación de Hosteleros de Bizkaia, Ángel Gago, conoció la decisión municipal por este diario. «Aún no nos han comunicado nada oficialmente, pero es una gran noticia», manifestó, sin poder ocultar su satisfacción. «Agradecemos que el alcalde haya tenido este gesto de compresión hacia nosotros. Nuestra gratitud es aún mayor porque somos conscientes de las dificultades y obstáculos administrativos y legales que ha tenido que superar Azkuna para hacer efectiva esta medida», añadió.
El anuncio del alcalde llegó pronto a oídos de los partidos de la oposición. El popular Antonio Basagoiti se felicitó por la medida. «Lo que hay que hacer ahora es entregar el dinero cuanto antes, porque los empresarios han realizado un gran esfuerzo inversor y la campaña de la Aste Nagusia fue muy mala», planteó. «Me alegro también de que la insistencia de nuestro partido en esta problemática le haya hecho moverse al PNV», se congratuló.
Los socialistas, por su parte, aplaudieron también la medida, porque el sector hace «un esfuerzo importante para dar vida a las fiestas; es justo que se le premie de alguna forma». No obstante matizaron que «la vía fiscal no es la mejor solución para resolver este problema», plantearon. El portavoz municipal del PSE-EE en la villa, Txema Oleaga, manifestó que «hubiera sido mejor, como ya propusimos en su momento, haber organizado actos festivos en otras fechas. Esto hubiera contribuido a paliar las pérdidas de los hosteleros y los feriantes y, al mismo tiempo, hubiera dinamizado la villa», sentenció.
Asimismo, Oleaga mostró su preocupación por el hecho de que sólo medio centenar de hosteleros, los que pagaron la tasa en exclusiva para esos nueve días de la Semana Grande, se vayan a beneficiar de la medida. «¿Y qué sucede con esas cafeterías que se gastaron un buen dinero en reforzar su personal con más camareros o ayudantes de cocina?», se preguntó el líder socialista.








