
El texto, que consta de ocho puntos, aparecía reproducido en hebreo y traducido al inglés en la web del servicio de noticias palestino, que lo presentaba como una «copia exclusiva» obtenida a través de una «fuente israelí» no identificada. El escrito recoge como objetivos «el fin de la ocupación de Cisjordania en un determinado periodo de tiempo» y la retirada «gradual» de los asentamientos para la creación de «un Estado palestino desarmado dentro de las fronteras de 1967», así como el establecimiento de «dos capitales en Jerusalén», si bien deja en el aire el debate sobre el derecho de retorno de los refugiados fiándolo a «una solución justa» que se acuerde en el futuro. Esas condiciones responden, en líneas generales, a las demandas de la ANP, pero en el texto no se explicita un calendario para su cumplimiento, una de las exigencias que, según la radio publica israelí, Abbas planteó a Olmert. Esa fuente reveló que la reticencia israelí a aceptar esa petición palestina fue el motivo de que la reunión entre ambos líderes se celebrara en un ambiente «tenso».
«El fin del conflicto»
En su séptima disposición, establece que ambas partes declararían «el fin del conflicto». Y ni una palabra sobre la situación de la franja de Gaza en poder de Hamás.
Si la propia radio pública hebrea, citando un alto cargo israelí, daba también este papel por cierto, -aunque precisaba que todavía no está «firmado»-, el Gobierno de Ehud Olmert se esforzó por negar la mayor a lo largo del día. «Tal documento no existe», proclamó la portavoz del primer ministro, Miri Eisen, al tiempo que otras fuentes oficiales advertían que «no se ha redactado ningún acuerdo ni borrador, y cuando se haga, será llevada al Gobierno para su aprobación». De hecho, la Autoridad Nacional Palestina optó por guardar silencio y no emitir ninguna reacción ante la filtración y la publicación, quizás precipitada, del texto reproducido ayer por la agencia independiente Maan.
La divulgación del documento se produce una semana antes de que la secretaria de Estado estadounidense, Condolezza Rice, visite la región el próximo día 18 para supervisar los preparativos de esa cita, convocada por Washington y para cuyo éxito la administración norteamericana presiona tanto a mandatarios israelíes como a palestinos.
La conferencia fue anunciada por el presidente estadounidense, George W. Bush, y según la prensa local se celebrará antes de que concluya el año, aunque, como el documento dado a conocer ayer, tampoco cuenta con confirmación oficial; en su caso, ni de fecha ni de lugar.






