La comparación con la zona euro hace más visible la pujanza que conserva Euskadi en un entorno de ralentización económica. Así, su expansión se situó en el segundo trimestre un punto y seis décimas por encima del 2,5% de los trece socios de la moneda única, que vieron decaer su tasa de actividad de forma drástica desde el 3,2% registrado entre enero y marzo. También supera con holgura el 2,8% de la UE de los Veintisiete. Los organismos internacionales, al igual que hizo ayer la Comisión Europea, ya han advertido de que la crisis de liquidez internacional desatada en verano agudizará esta desaceleración.
La construcción, a la baja
Por el lado de la oferta, destacó la fortaleza del sector industrial, con un avance del 4,6% gracias, una vez más, al subsector de los bienes de equipo, que se vio favorecido por un alentador repunte de las exportaciones hasta un 13,4%. La construcción, que hasta hace poco ejercía de motor económico, continúa ralentizándose al pasar del 4,4% al 4,3% en el segundo trimestre. Cada vez quedan más lejos las cotas cercanas al 6% alcanzadas a finales de 2005. Los servicios se mantienen en el 3,7% y el sector primario llega al 9,7%.
Por la vertiente de la demanda, el gasto de los hogares, que aumenta a un ritmo del 3,7%, sigue perdiendo fuelle como consecuencia de la subida de los tipos de interés. La formación bruta de capital o inversión se mantiene como fuerza más dinámica, con una tasa del 6,5%, aunque es una décima inferior a la del primer trimestre.
El empleo se incrementa a un ritmo del 2,4%, con la creación de 23.000 puestos de trabajo a lo largo del último año. La evolución del PIB presenta diferencias territoriales. El mayor crecimiento corresponde a Vizcaya, con el 4,2%, seguida de Guipúzcoa, con el 4,1%. Álava se queda rezagada en el 3,7%.






