
En la primera reunión con as centrales para negociar el plan industrial del grupo, que se aplicará en el período 2007-2011, la firma siderúrgica adelantó que piensa invertir 13 millones en una nueva instalación en Vitoria y que proyecta destinar más de 100 millones a la mejora de la factoría vizcaína de Basauri, que absorberá toda la gama de fabricación de rollos de acero que se produce todavía en Álava.
Los directivos no descartaron que la futura planta de Vitoria sea ubicada en las naves y terrenos de Trefusa, una empresa del polígono industrial de Gojain que acaba de ser adquirida por Sidenor. La compañía quiere abandonar las instalaciones de Zaramaga, sitas en una zona que se ha convertido en un área residencial.
Fábrica pequeña
El grupo ha advertido de que esa nueva fábrica en Álava tendrá una dimensión reducida, ya que tan sólo absorberá 85 empleos. Así las cosas, Sidenor acometerá una considerable reducción de plantilla en este territorio -unos 275 puestos menos-, ya que de los 360 trabajadores que tiene en la actualidad 190 abandonarán la empresa mediante planes de jubilación y unos 85 recibirán una oferta, en el año 2010 para trasladarse a Basauri.
El grupo ha justificado esa reubicación de puestos en el hecho de que buena parte de las nuevas inversiones -unos 100 millones de euros- irán destinados a instalar en la localidad vizcaína un nuevo tren de laminación de rollos de acero. Los sindicatos ya han criticado esta operación y han reclamado que la compañía minimice la destrucción de empleo en Álava. Las centrales reclaman que no haya traslados de personal a Basauri.
El ajuste global de Sidenor beneficiará también a la factoría guipuzcoana de Azkoitia -procedente de la antigua GSB adquirida por Sidenor- , ya que en esta localidad se ubicaría un tren de llantas, una producción que también se desarrollaba hasta ahora en Vitoria.
Los sindicatos han manifestado posturas muy dispares ante las intenciones de la dirección. Así, mientras mientras UGT y CC OO se muestran dispuestos a negociarlo, los delegados de ELA y LAB han mostrado su oposición frontal y ya han anunciado la convocatoria de movilizaciones.
La central nacionalista calificó ayer de «arrogante» la actitud de una compañía «que se vanagloria de haber obtenido munos beneficios récords el pasado ejercicio» y que «se dedica a utilizar la amenaza y el chantaje para llevar a cabo sus planes de destrucción de empleo». Por ello «necesita una respuesta de los trabajadores» para frenar «sus planes de desmantelamiento industrial».






