
Durante la pretemporada, la pegada del ataque vizcaíno levantó el ánimo. Ante escuadras de segunda fila holandesas, como el WKE Emmen y AZSV Aalten, Fernando Llorente empezó a mostrar la calidad y el rendimiento que todos esperan de él. También llamó la atención el desparpajo de un chaval, Ion Vélez. Gracias a ellos, el Athletic volvió del país tulipán con una estadística positiva: 26 goles en cinco partidos.
Con el arranque del curso se han empezado difuminar todas esas impresiones. En dos jornadas, los de Caparrós han marcado un gol. Según Aduriz, no hay motivos para preocuparse. «El año pasado sufrimos en exceso en defensa. Nos hicieron muchísimos goles. Por eso, esta temporada hemos empezado por la base: convertirnos en un conjunto muy sólido al que sea muy difícil hacerle ocasiones y meterle goles».
El sábado, ante el Zaragoza, el Athletic podrá empezar a tranquilizar a la afición con puntos. «Ganar ya tiene su importancia -expuso Aduriz-. Podríamos empezar a coger ese punto de tranquilidad que necesitamos». Ander Murillo, por si acaso tampoco se gana este fin de semana, replicó: «Tampoco podemos estar jugando finales desde la tercera jornada».








