
El enganche del buque y su traslado a aguas menos profundas es la tarea en la que se centra ya de forma exclusiva el operativo en la costa gaditana. Se trata de la única forma en la que se podrá acceder al interior del buque para rescatar el cadáver de uno de los cinco marineros desaparecidos, que fue detectado en el interior del cuarto de baño del pesquero, y confirmar si los cuerpos de los otros cuatro están también en las dependencias del navío, lo que aún se desconoce.
El 'Nuevo Pepita Aurora' naufragó el pasado miércoles cuando regresaba de faenar en los caladeros marroquíes con dieciséis tripulantes a bordo. Ocho fueron rescatados con vida, mientras que los cadáveres de otros tres fueron rescatados el mismo día de la tragedia.
El alcalde de Barbate lamentó ayer la «mala suerte» que sufren los equipos de rescate, ya que la fuerza del agua supera los cinco nudos y «se forman unas corrientes infernales que hacen imposible el trabajo de los robots por debajo de los 80 metros de profundidad». El pesquero continúa apoyado en su quilla a más de 130 metros de la superficie.
24 horas al día
Pese a todo, Quirós indicó que la previsión era que los robots continuaran toda la noche intentando enganchar el pecio, ya que los profesionales encargados de su manejo se han organizado en tres turnos de trabajo para poder cubrir las 24 horas del día. «No se va a descansar hasta que esto suceda», garantizó.
El edil barbateño volvió a apelar a la «esperanza», aunque reconoció que «cada día que pasa se desvanecen un poco más las posibilidades de encontrar los cuerpos de los marineros que siguen desaparecidos».
Sus familias, sin embargo, siguen supervisando de forma continua las labores de búsqueda, a pesar de las recomendaciones efectuadas por las autoridades para que «descansen un poco». Junto al trabajo de los robots, una veintena de pesqueros de la provincia rastrea la zona en busca de pistas sobre el paradero de los tripulantes. «No volverán a faenar hasta que existan noticias», destacó el alcalde.








