
«Si en España hubiera un buen conjunto con grandes bailarines, grandes pedagogos y coreógrafos, y con buenos sueldos, evidentemente, nadie se iría de aquí», asegura Plisetskaya, que de 1987 a 1990 dirigió en nuestro país el extinto Ballet Clásico Nacional.
En su opinión, «Los bailarines españoles están muy capacitados, son muy expresivos y tienen unas piernas muy buenas para el ballet».
Reina del aire
La veterana diva, que cumplirá 82 años en noviembre, bailará esta noche 'Ave Maya', creada expresamente para ella por Maurice Béjart, en una gala a la que asistirán los Príncipes de Asturias y que contará con la participación de Tamara Rojo, que comparte con Plisetskaya el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2005; Carlos Acosta, Lola Greco, Ricardo Cervera y una decena de estrellas del ballet internacional, la mayoría de ellas con apellidos rusos.
En la gala se bailarán piezas muy queridas por Plisétskaya, como el ballet 'Don Quijote', con el que surgió su interés por España cuando era niña, o 'La muerte del cisne', que ella, apodada por la crítica 'La reina del aire', inmortalizó en numerosas ocasiones.
En 1993 obtuvo la nacionalidad española. «Mi amor hacia España está bien descrito en mi autobiografía, 'Yo, Maya Plisétskaya' (publicada en 1994 en Rusia y traducida al español en 2006), y espero que todo el mundo haya percibido que realmente amo este país. Es hermoso y todo lo español me gusta, el sabor a España me gusta», afirma la bailarina y coreógrafa.






