
- Kristau Eskola había aceptado impartir Educación para la Ciudadanía incluso cuando el número dos de la Conferencia Episcopal, el arzobispo Cañizares, decía que era colaborar con el mal.
-Kristau Eskola desde el inicio ha mantenido su postura. Nos parecía innecesaria esta asignatura ya que los objetivos que propone los hemos trabajado históricamente dentro del planteamiento de educación en valores de forma transversal, y tanto en el ámbito académico como en el extraacadémico a lo largo de todas las etapas educativas. Pero una vez fijado el marco legal preceptivo, nuestra actuación ha estado encaminada a consensuar los contenidos de la materia.
-Y mientras el arzobispo de Toledo llama a la objeción de conciencia, el presidente de la Conferencia Episcopal, el obispo Blázquez, apoya que se imparta. ¿Hay ruptura entre la jerarquía eclesiástica?
-Nos parece bien que Blázquez apoye impartir Educación para la Ciudadanía. Hasta ahí llego.
-Pero no puede negar que esta materia diseñada por el PSOE ha generado una fuerte polémica en la comunidad educativa.
-Es una polémica ideológica, mediática. Los padres están muy tranquilos, sin duda.
-¿Cómo ve la objeción de conciencia ante esta materia?
-En el terreno educativo no tiene sentido. No lleves a tu hijo al colegio que no se corresponde con tu proyecto educativo, sin más.
-¿Existe un riesgo de adoctrinamiento de los niños o es posible, como sostiene Kristau, adaptar los contenidos de la materia al ideario del colegio?
-El adoctrinamiento, tanto manifiesto como subliminal, puede ser inherente a toda relación educativa y en cuanto a contenidos y modos de plantearlos también es susceptible en otras materias como Ética, Filosofía, Historia, Literatura, Tutoría-Orientación... Además, los contenidos de Educación para la Ciudadanía están ya filtrados, muy limados. En los centros de Kristau Eskola los programas de todas las materias están en coherencia con el ideario y el proyecto educativo de cada colegio.
Currículum vasco
-Entonces, si no hay ni peligro alguno... ¿Porqué Kristau retrasa un año la introducción de la asignatura en sus colegios?
-Nuestro planteamiento no ha sido retrasar la implantación, sino seguir la orientación del borrador del currículum vasco, que propone la impartición de dicha asignatura en sexto de Primaria y segundo de la ESO. El planteamiento nos ha parecido lógico, máxime cuando todavía no está publicado el currículum en nuestra comunidad autónoma.
-Alguna pega tendrá...
-Vemos el peligro de que la educación cívica y en valores tales como la justicia o la solidaridad se pueda reducir a una asignatura que se imparte en dos cursos, en 70 horas de clase. Existe el riesgo de que no se implique la comunidad educativa, y consideramos fundamental que los planteamientos de la educación cívica estén asumidos por todos los estamentos e integrados en el proyecto educativo del centro. La Educación para la Ciudadanía empieza desde que los alumnos entran por la puerta.
-Educación ha elaborado ya el currículum vasco. ¿Es el documento que defiende Kristau Eskola, o introduce puntos que chocan con el ideario de los colegios católicos, como el que se refiere al concepto de Euskal Herria, criticado por PP y PSE?
-Todavía no es oficial la propuesta del currículum del Gobierno vasco por lo que no podemos entrar a valorarla en este momento. Es un tema que se trabajó y evaluó por parte de la Confederación de Ikastolas, Sortzen-Ikasbatuaz y el Departamento de Educación, que, junto con otras aportaciones recibidas, ha elaborado el currículum oficial y obligatorio. Quedan aún por definir y concretar partes clave para poder llevarlo a la práctica. Nos parece que sería importante constituir una comisión de seguimiento que evaluara los resultados para ir corrigiendo y mejorando.
-La reforma de modelos lingüísticos del Gobierno vasco supone la desaparición del modelo A y establece la obligación de los alumnos de demostrar un nivel de euskera, el B2. ¿Qué van a hacer los colegios de su grupo con líneas en castellano o bilingües?
-Hay que aclarar que los modelos A, B y D aún están vigentes. Nos parece muy positivo que contemos con un sistema que reconozca el derecho de las familias a decidir libremente y posibilite la normalización del tratamiento lingüístico. Sin embargo, consideramos que cualitativamente debemos avanzar más en los resultados y la normalización del euskera dentro del sistema educativo.
-¿Qué camino deberán tomar los centros?
-En nuestra opinión es fundamental que se garantice que los alumnos dominen las dos lenguas oficiales al terminar el período de escolarización y que adquieran, además, una competencia básica en un tercer idioma. En el futuro cada colegio deberá crear su propio proyecto lingüístico que consiga que los escolares alcancen el dominio de euskera y castellano.
-Por tanto, se necesita una reforma...
-Los modelos lingüísticos son una mera herramienta para conseguir unos objetivos concretos, por ello se debería posibilitar la adecuación de los mismos en función de su eficacia, de cara a mejorar los resultados. A la vista de las últimas evaluaciones ha llegado el momento de realizar esa adecuación dado que los actuales modelos, en la práctica, no garantizan un nivel apropiado en el conocimientos del euskera, ni siquiera en el modelo D.
- ¿Podrán conseguir los centros de Kristau la meta del B2, o ese objetivo sólo queda al alcance de las ikastolas y escuelas situadas en entornos euskaldunes?
-Si observamos los datos vemos que, incluso entre el alumnado que ha cursado sus estudios en el modelo D, sólo el 52% ha superado la prueba del B2. Pero la conclusión que debemos sacar de todo ello no es que el modelo D no es útil. No. La pregunta que debemos responder es otra.
-¿Cuál?
-¿Cómo lograr que todos los agentes se impliquen y complementen la labor que la escuela realiza? Para aprender euskera no es suficiente con considerar su enseñanza como una asignatura más. Para enseñar euskera a aquellas personas que no provengan de un entorno euskaldun son necesarias otras condiciones: la normalización de la lengua en todos los ámbitos de la sociedad, medios de comunicación, ocio, mundo empresarial, deporte, nuevas tecnologías...
Politizado
-La intención de Educación de convertir al euskera en la lengua principal de la enseñanza en el País Vasco ha desatado muchas críticas de sindicatos, partidos...
-Existe el peligro de la politización. El euskera es un tesoro de nuestro pueblo y, desde ese punto de vista, no es patrimonio exclusivo nuestro, de nuestra generación. Lo que sí tenemos nosotros es la responsabilidad de mantenerlo, enriquecerlo y transmitirlo a generaciones venideras. Puede ser que la educación se utilice como recurso para conseguir otros objetivos no relacionados con la actividad docente.
-Quizá el sistema educativo en su conjunto se ha politizado.
-Consideramos que el debate político debería estar al servicio del debate educativo-pedagógico. La educación necesita un marco de estabilidad para poder desarrollar con garantía y calidad su función y para ello es necesario un amplio consenso social sobre el camino a seguir. Los países que mejores resultados obtienen son los que tienen leyes y pactos educativos más duraderos, como Finlandia y otros países nórdicos.
-Los profesores se quejan de que no tienen autoridad y que se disparado la violencia escolar. ¿Cómo es la situación en los colegios religiosos?
-La consideración de la autoridad ha sufrido un cambio en el seno de la propia sociedad, y como consecuencia de ello en el propio sistema educativo. El tema del maltrato es puntual y no generalizable. Intentamos que no se llegue a ese tipo de situaciones a través de reforzar el diálogo y el trabajo en valores.
_¿Que falla en el sistema educativa para que tengamos que poner medidas para atajar el maltrato entre alumnos, las agresiones a profesores, la indisciplina..?
-La escuela reproduce parte de la sociedad. Cuándo nos preguntamos ¿qué le pasa a la escuela?, la sociedad debería preguntarse ¿qué le pasa a sí misma?, ¿qué imagen de valores transmiten los adultos a los jóvenes de honestidad, justicia, solidaridad. Los chavales asumen lo que ven, no lo que les contamos.
-Los problemas están en casa.
-No podemos pedir a la escuela lo que no está para ella. Es una reproductora social. El primer agente educativo es la familia y la sociedad. La escuela colabora. Pensar que la tarea educativa es de la escuela sólo es hacer una dejación de la propia responsabilidad personal y social.








