«Podría usarlo de florero», declaraba ayer Bernard X. en el diario 'La Dépêche du Midi' en alusión a su 'Renault Scénic', inmovilizado desde hace meses junto al garaje. El monovolumen le fue robado el pasado 12 de noviembre cuando estaba aparcado al lado de su casa en Rabastens (Tarn), 37 kilómetros al norte de Toulouse.
Al cabo de un par de días, el automóvil apareció encastrado en la cuneta de la carretera provincial D-86 a la altura de Teillet (Tarn), abandonado por sus usuarios. Estos habían sido controlados una hora antes a 40 kilómetros de allí por una patrulla de la Gendarmería, que posteriormente comprobó que acampaban en las cercanías de un depósito de dinamita industrial.
El turismo fue inspeccionado a fondo por los especialistas de la Policía Científica de Toulouse en busca de huellas digitales, restos biológicos y otros indicios incriminatorios. Los investigadores se llevaron a analizar al laboratorio varias piezas bajo precinto judicial.
Cuando el propietario recuperó el coche, mediante una grúa que le costó 450 euros, faltaban los cinturones de seguridad, los apoyacabezas y el pomo de la palanca de cambios. Además, a consecuencia del accidente sufrido por los ladrones, la parte inferior de la carrocería se encontraba hundida y el alerón, arrancado.
«Ni siquiera pude rescatar efectos personales como un asiento de bebé y cedés», se lamenta Bernard. «La Policía Judicial me hizo comprender que los productos utilizados para sacar las huellas los habían estropeado demasiado».
El perjudicado, que había comprado a crédito el monovolumen un año antes, ha enviado en enero y mayo al Ministerio de Justicia galo una solicitud de indemnización por importe de 7.200 euros, de los que 2.000 corresponden a la actuación policial. El seguro no se hace cargo de la factura, pues no se forzaron las cerraduras. «Mi mujer estaba en casa con nuestra hija pequeña. Los ladrones pudieron penetrar en el garaje, apoderarse de las llaves y marchar», dice.
El gabinete de la juez antiterrorista Laurence Le Vert comunicó a Bernard el 21 de marzo la detención del comando. Borja Gutiérrez, Eneko Bilbao y Zorion Salsamendi fueron arrestados el 2 de diciembre en Labesserette (Cantal).






