«Si Al-Qaida se da el trabajo de mencionar a Irak es porque quiere alcanzar sus objetivos allí, que son perpetrar atentados y construir un refugio seguro», afirmó Bush. «Quieren un refugio para lanzar ataques contra Estados Unidos o cualquiera de sus aliados, y por eso es importante que demos muestras de firmeza y determinación para protegernos».
El presidente norteamericano realizó esas declaraciones en Sydney (Australia), antes de abandonar la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) un día antes de los previsto, para preparar la batalla política que le espera la próxima semana en su país por su impopular guerra en Irak. El presidente debe hacer una declaración formal al hastiado público norteamericano para insistir en los progresos realizados y las razones que existen detrás de su estrategia. Bush mostró también ayer su confianza en que esas explicaciones serán bien recibidas y adelantó que la próxima semana hará pública una estrategia para Irak que conseguirá el respaldo de demócratas y de republicanos.
Por su parte, el Ejército británico ya comienza a dar muestras serias de su repligue y ayer anunció la puesta en marcha del plan de retirada de 500 soldados del sur de Irak, en el inicio del proceso de reducción de sus tropas en la zona para permitir a las fuerzas locales que asuman el control de la región.






