España sigue lanzada hacia el oro. La selección, que ya recuerda a la que se proclamó campeona mundial en Japón, se impuso con autoridad y contundencia a otra favorito al podio, Rusia , que perdió su condición de invicta en el Eurobasket ante el equipo total. Al igual que frente a Grecia, España ganó y brilló desde la defensa, para dar un paso más hacia el título y reforzar más aún su confianza y autoestima. La inconformista y poderosa España sigue mejorando a todos los niveles, y pudo comprobarlo la incómoda selección rusa, que se convirtió en una víctima más de un equipo que realizó otro partido muy completo. En esta ocasión, el triunfo se cimentó tras el descanso, cuando se pudo ver a la España que disfruta y hace disfrutar, frente a una Rusia que hasta este domingo era la revelación del Europeo y la selección que parecía en mejor forma. España se encargó de demostrar lo contrario, que ella sí que es la que más preparada está para la corona continental.
Aunque no brilló España en ataque en la primera parte y falló demasiado desde lejos (seis de 18 intentos de triple), sí lo hizo en defensa, en especial en el segundo cuarto, cuando dejó a Rusia , con muchísimo menos banquillo, casi seis minutos sin conseguir una sola canasta. El sacrificio defensivo y la zona que impuso Pepu, junto a un inicio arrollador de Navarro en ese cuarto llevaron a España a un parcial de 0-9 para conseguir su primera máxima diferencia (23-30). Uno de los mejores quintetos defensivos había atascado a Rusia , pese a que Kirilenko no dejaba de atacar la zona y sacar personales. Precisamente, cuando salió a pista en lugar de su hermano Pau Gasol, que en el primer cuarto había sido determinante en ataque junto a Calderón, los rusos casi devolvieron la moneda (un parcial de 7-0 para empatar el choque). Su gran estrella llevó a Rusia a igualar (32-32) un duelo que en principio se complicó en exceso por la altura y físico de los ex soviéticos, y por la nulidad de España en el rebote ofensivo.
España incluso desperdició en los primeros 20 minutos demasiados ataques, precipitada ante una selección que comenzó a toda mecha, con los triples de Kirilenko (aunque hizo dos personales en dos minutos) y Khryapa (tres consecutivos), y sujetó a los tiradores españoles, hasta que Calderón, y después Navarro dieron otra vida al equipo. Jugó demasiado a rachas el equipo español, y en el primer periodo tampoco le funcionó la zona ante el acierto exterior de los rusos. Después comenzaron a hacer daño Morgunov y Khtyapa también por dentro, y España no estaba tranquila y no encontraba buenas opciones (cerró el primer cuarto con sólo dos triples de Calderón, de siete lanzamientos).
Así, los rusos llegaron a tener una ventaja de seis puntos, hasta que el esfuerzo colectivo atrás dejó a Rusia con la única opción de Kirilenko. La defensa española había dejado secos a casi todos. La remontada se había edificado de nuevo desde la defensa, para coger más confianza en ataque. Sin embargo, una España a rachas pasó por unos momentos de apuro cuando, con discutidas decisiones arbitrales ante las penetraciones del ala-pívot ruso de los Jazz de Utah, Rusia estuvo muy cerca de dar la vuelta al marcador. La selección española, sin embargo, volvió a sacar a relucir su carácter de ganadora, y no tardó en escaparse de nuevo, para irse al descanso con cinco arriba, y dos triples seguidos, de Garbajosa y Navarro. España había recuperado la confianza en el tiro, reforzada de nuevo por el trabajo del grupo, y con Rusia asustada con una mera presencia en cancha de Gasol, cuya fuerza física y mentalidad nadie puede frenar.
Calderón da alas
El despegue definitivo lo provocó sin embargo Calderón, que con el mismo quinteto que comenzó el partido calentó su muñeca y dio alas a sus compañeros. El base extremeño decidió resolver por la vía rápida y España se puso 12 por delante (37-49). Salvo dos tiros libres de Gasol, todos los puntos, cuando España iba 41-51, eran de Calderón. Sin embargo, este equipo que no deja de martillear al contrario es tan poderoso y tiene tal gama de recursos, que cualquiera tiene capacidad para romper. En la lucha de 'bombardeos' en la que entró Rusia salió, como era previsible, victoriosa España , con Garbajosa animado desde los 6,25 y Cabezas sumándose también a la exhibición de triples.
La exhibición continuó en el último periodo, en el que titulares y reservas se divirtieron e hicieron disfrutar al público, con una ventaja ya insuperable de 15 (51-66). La España en la que todos aportan, aunque Gasol es quien tiene un papel más determinante, apareció de nuevo. Los campeones del mundo, amantes de la defensa, el robo y el contragolpe, pudieron correr, pero no quisieron en ningún momento bajar el pistón. El equipo se ha conjurado para mantener la intensidad, estar concentrado los 40 minutos y continúa quemando etapas.