
Tengamos en cuenta que el 'polar' es un género de mucha tradición en el país vecino y, aunque en 'Secretos cantados', la vertiente negra de la trama queda semioculta bajo el 'glamour' de los personajes mostrados -por estrafalarios que sean-, ahí está para quien quiera verlo. Aceptable título, pues, con las engañosas relaciones humanas como pivotes sobre los que se sustenta la intriga, aliñada de frondosos diálogos y un sesgado cinismo, así como de un brillante plantel estelar.
Luce mucho la gélida distinción de esa gran dama del cine galo que es Catherine Deneuve; a su lado, brillan con luz propia el tototerreno Gérard Lanvin, la exquisita Emmanuelle Béart (también la pudimos admirar en 'La bella mentirosa') y Claude Brasseur (insuperable en 'Banda aparte', de Jean-Luc Godard), para un filme diferente y sarcástico en lo tocante a las relaciones familiares, que en algún momento nos recuerda aquel anuncio aparecido en un periódico, que decía: «Cambio suegra por víbora. Pago la diferencia».






