Landaida, que aseguró desconocer el origen y los autores de estos carteles, formalizó su denuncia en la comisaría de la Ertzaintza de Galdakao para que se investigue la autoría de estos escritos y ordenó a la Policía Municipal su inmediata retirada, de manera que por la tarde ya no quedaba ninguno pegado por las calles.
Los pasquines contra el TAV tenían la apariencia de los bandos oficiales que publica el Ayuntamiento habitualmente y en ellos se alertaba de las posibles consecuencias que este proyecto acarreará en un futuro.
«Todo vale»
«Cualquier vecino que lo haya leído creerá que lo hemos elaborado desde el Ayuntamiento, como otros muchos avisos sobre asuntos municipales que colocamos por las calles normalmente, pero no es así. Yo respeto cualquier opinión y la libertad de expresión, pero me parece muy grave que se falsifique mi firma en un tema sobre el que, de momento, nunca nos hemos posicionado, ni a favor ni en contra», recordó la primera edil, quien se mostró «molesta» ante lo que calificó como «un acto de usurpación de identidad flagrante».
Landaida fue más allá en sus críticas a los responsables de estos carteles y lamentó que «algunas personas, escudándose en el anonimato, siguen pensando en que todo vale para realizar sus propias campañas».








