
La lista de asistentes incluyó también a la representante del sector crítico de Ciutadans Teresa Giménez Barbat, según los organizadores. Todos ellos acudieron, junto a alrededor de 120 simpatizantes, a una cena-coloquio ofrecida en un hotel de San Sebastián donde se dieron a conocer algunos detalles del partido, que llevará por nombre Unidad, Progreso y Democracia (UPD). Los promotores realizaron un análisis de sus objetivos y la situación en la que se encuentra la iniciativa.
El profesor de la UPV Carlos Martínez Gorriarán explicó cómo la plataforma que promueve el partido ha recibido ya 2.200 adhesiones de toda España, lo que les ha hecho ratificarse en «el gran interés» que suscita. Por su parte, Rosa Díez volvió a detallar los motivos de su salida del PSOE, mientras que Savater esbozó los principios que, en su opinión, deben guiar a UPD, entre los que citó la igualdad, la laicidad y la unidad de España.
Martínez Gorriarán explicó a este periódico que el partido luchará por obtener el «máximo número de diputados» en las próximas generales, aunque reconoció que un «buen» resultado giraría en torno a los tres escaños. Confían en obtener representación por circunscripciones como Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla.
Incompatibilidad
La incorporación de Mikel Buesa, presidente del Foro Ermua, a este proyecto ya ha provocado reacciones. La vicepresidenta de la plataforma cívica, Inma García de Cortázar, mostró sus recelos por el pase a UPD del que hasta ahora es su compañero de directiva y advirtió de que se podría plantear un problema de incompatibilidad. «El Foro siempre va a ser una organización suprapartidista e independiente. Si el grado de implicación de Buesa perjudica esa independencia, plantearíamos la incompatibilidad entre la presidencia del Foro y sus responsabilidades en esa formación».
El colectivo hizo pública una nota en la que da su apoyo «tanto al PP como a Ciutadans y al proyecto de Rosa Díez» por «oponerse al nacionalismo».






